La Fundación Consenso Agropecuario lo confirmó en un estudio sobre la actividad legislativa vinculada al sector agropecuario en 2010. Allí muestra que a pesar del ingreso de representantes del campo al Congreso, el resultado fue muy pobre y hubo una sequía total de las leyes reclamadas.

“La elección de los agrodiputados en 2009, hijos de la Mesa de Enlace, se leyó como un aumento de la representación del sector en el Congreso. Sin embargo, el trabajo en Comisión en torno a proyectos clave, como ONCCA y retenciones, dejó en claro las diferencias históricas entre las cuatro organizaciones”, señaló el trabajo de la entidad.

El resultado fue “que no lograron consensuar un proyecto en común para estas cuestiones clave”. En Diputados, sobre la reforma de la ONCCA hubo dos dictámenes. Y sobre el proyecto para rebajar retenciones, se despacharon tres dictámenes.

En el Senado, el desempeño de la Comisión de Agricultura fue todavía peor, ya que recién logró cuórum el 14 de octubre.

No es que hubiera poco esfuerzo. En 2010 se presentaron 493 proyectos de ley, pero apenas 144 de ellos (28%) lograron dictamen favorable. En 2008, año del conflicto, se aprobaron 210 iniciativas, un 41% de las presentadas.