Juan Carlos Sampaoli / Asesor

Pero tener un año Niño con lluvias superiores a lo normal solapó bastante este faltante en el número final de plantas, porque los rendimientos en el sur de Santa Fe fueron excelentes.

El éxito de la siembra depende de nosotros. La primera cuestión a recordar en el maíz es la fecha de siembra, ya que debe sembrarse en el momento que tenga las condiciones óptimas de humedad y, sobre todo, temperatura (12ºC durante tres días seguidos) para que germine y emerja en el menor tiempo posible.

La elección en la fecha de siembra no debe ser tomada como fecha calendario. El maíz tiene una amplia ventana de siembra, que va desde el 10 de septiembre hasta el 20/25 de octubre para los maíces de primera. Todas con muy buenos rendimientos en la zona, que coincidió con un año Niño. Aquí se destacaron en rendimiento los lotes que se sembraron temprano (10 de septiembre) y lograron una emergencia homogénea.

Tanto en las campañas 07/08 como 08/09, que en cuestiones climáticas fueron de una Niña moderada a una Niña bien instalada, los productores se fueron a siembras de fines de septiembre hasta 20/25 de octubre. Estas últimas con rendimientos muy buenos para esas campañas (del orden de los 100/110 quintales por hectárea). En los años con un efecto Niña la distribución de las lluvias tiene un corrimiento aproximado hacia la segunda quincena de diciembre/primera semana de enero, por lo que conviene ubicar el período crítico de maíz en esa fecha. En un año Niña conviene retrasar en la medida de lo posible la fecha de siembra.