Las ofertas de los compradores sojeros, y especialmente de las fábricas, posibilitaron que desde temprano se concretara el alza en el valor de este producto.
Así, su precio se disparó hasta los 1.100 pesos, algo que fue esperado por una gran cantidad de vendedores, dispuestos a negociar aquellos lotes ensilados en el campo y que podrían ser descargados en puerto de manera inmediata. El Gobierno también festeja: calcula más ingresos por retenciones.
Para el mercado de futuro, se escucharon ofertas por valores que subieron a 270 dólares la tonelada contra entrega en mayo de 2011.
En el caso del maíz, este cereal también experimentó una mejora gracias a la noticias que llegaban desde el exterior.
En trigo, los operadores sumaron entusiasmo por la llegada de nuevas ordenes del exterior, producidas a instancia de las escasas autorizaciones producidas en el Registro de Operaciones Exportación (ROEs). Aquellos que siguieron de cerca la operatoria en granos de Chicago constataron que la debilidad que experimentó el dólar frente a otras monedas permitió extender los márgenes de competitividad de la exportación estadounidense.


