Carlos Casamiquela, presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, expresó que “para la Argentina es buen negocio invertir en el INTA: por cada peso que se invierte en la institución, el país puede generar un resultado económico que multiplica largamente esa inversión hecha por el Estado”.

Las declaraciones van en consonancia con el  seminario “INTA Expone sus portes al país”, que se realizará el 1° de julio en la sede de Puerto Madero de la Universidad Católica Argentina (UCA).  En esta jornada, la institución presentará 300 aportes concretos: “Estoy seguro y convencido de que la lista de los aportes que ha hecho el INTA es mucho más larga que esa. El proceso de selección permite categorizar, pero no estamos categorizando solamente por el impacto de los resultados, sino por los lugares donde se dan esos resultados”.

“Algunos tienen impacto económico muy fuerte y otros tienen impacto local, pero son igualmente importantes. Avanzar sobre los procesos de desertificación en Patagonia puede ser tan importante como sacar una nueva variedad de maíz para la región pampeana. Esto es lo que se ha hecho para poder seleccionar 300 aportes entre, seguramente, muchos más”.

Expectativas fuertes y profundas

El presidente del INTA expresó que “el INTA tiene expectativas fuertes y profundas en la realización de este seminario, porque es exponer ante la sociedad lo que ha hecho con sus asignaciones presupuestarias, cuáles han sido las capacidades y logros obtenidos, cuáles han sido los beneficios del trabajo institucional: la incorporación y adaptación de nuevas tecnologías, la diferenciación de audiencias, el trabajo con la agricultura familiar, con la alta tecnología”.

Junto a la sociedad en general estarán presentes los representantes de un amplio arco político, decisores y referentes institucionales y empresariales del país. En este sentido, Casamiquela subrayó: “Creo que el INTA tiene la obligación institucional de ser capaz de dar respuesta de cuáles son los resultados de su accionar. En los sectores políticos, el tema es doblemente interesante, porque hablamos de dos lineamientos: el de la política del Estado vinculada con lo provincial y municipal. Pero también están invitados todos los políticos vinculados al sector de la política agropecuaria, diputados y senadores, más los sectores de la política del país en su conjunto”.

Los aportes del INTA que se presentarán en el seminario, además de constituir avances en el sector agropecuario, contribuyeron a mejorar la calidad de vida de la sociedad en su conjunto. “Hoy –destacó el presidente– el INTA está involucrado con la problemática forestal, la alimentación de los sectores más vulnerables, en el desarrollo del proceso agroindustrial y, además, comienza a incorporar concepciones tecnológicas distintas, como el trabajo sobre cambio climático y bioenergía”.

En este sentido, el presidente destacó que el trabajo institucional se dirige, a fin de cuentas, a la sociedad en general, en diversos sentidos que parten de lo tecnológico, atraviesan el sector agroindustrial y alcanzan cuestiones como la seguridad alimentaria y la formación.

“Desde el INTA se investigaron productos contra el dengue, la recreación de un modelo biológico para obtener leche con mayores características nutritivas para la población en general. El impacto, en términos de productos, se extiende para todos lados. Pero también hay un accionar, que es histórico en el INTA, de fuerte vinculación con toda la sociedad en su conjunto. Estoy hablando de procesos educativos y de transferencia, la vinculación con las escuelas primarias y secundarias, de enseñanza agropecuaria o tradicional, las reuniones de ‘tranqueras abiertas’ que se realizan en todo el país, donde la gente visita las estaciones experimentales… Aunque seguramente se pueda fortificar, me parece que hay un buen vínculo entre el INTA y la sociedad en su conjunto”.

Ejes inalterables

 En cuanto a los ejes institucionales del INTA, Casamiquela explicó que “hay tres ejes de la política institucional que son inalterables, porque hay una alta coincidencia en todos los sectores, que son la competitividad, la equidad social y la sustentabilidad ambienta. Estas cuestiones deben estar comprometidas en cada uno de los desarrollos de investigación o extensión del INTA”.

 “Hoy, un agente de extensión seguramente no tiene el perfil del agente de la década del ’60; ahora es un promotor de cambio e intercambio, de desarrollo, discusiones y participaciones, es un actor con otro tipo de mirada sobre su territorio. Esto es lo que aparece como una cuestión relativamente novedosa: comenzar a mirar lo que ocurre en el territorio, no como un ámbito geográfico, sino como uno donde ocurre la vida y el conflicto que significan las relaciones económicas, humanas y el desarrollo de los pueblos”.

 Presupuesto

 Ante la pregunta sobre cuál es la situación actual del presupuesto, comparándolo con el de décadas anteriores, el presidente del INTA explicó que “el presupuesto ha tenido dos cuestiones a destacar. Desde 2003 a esta parte, el presupuesto aumentó un 660%. Estoy hablando de masas globales: de unos cien millones de pesos en 2002 a mil millones, en números redondos, en 2009/10”.

 “Esto genera un impacto dentro de la institución e inevitablemente se detecta porque se genera mayor inversión: la inversión del INTA en los últimos siete años es 20 veces más respecto de la inversión del período 1995-2002. Entonces, los impactos son doblemente importantes: hay una masa presupuestaria más grande y hay una asignación presupuestaria para recuperar espacios perdidos de inversiones institucionales en equipamiento e infraestructura”.

 

Así, el funcionario acentuó que “estas son decisiones del gobierno vinculadas a decisiones políticas. Cuando en alguna época se quería privatizar el INTA, hoy le estamos poniendo seis veces su presupuesto. Cuando en una época se pensaba que la extensión debía estar separada, hoy creemos que la gran fortaleza institucional es trabajar con investigación y extensión y todo el proceso de desarrollo que esto involucra. Y hubo, en cuanto a los recursos humanos, dos efectos muy importantes. El primero, que en este mismo período que estamos considerando se ha duplicado su planta de personal”.

 Al respecto, Casamiquela profundizó: “Hoy el INTA tiene 3.500 profesionales de los cuales un poco más del 60% tiene alguna capacitación de posgrado, ya sea maestría o doctorado. Y esto se ha hecho también con recursos que permitieron pagar esos programas de estudios”.