Hay que buscar un poco de información en cada lado para armarse una idea concreta sobre la realidad que vive cada eslabón de la cadena.

Durante el día de ayer, una radio muy reconocida,  pasaba en su micro cada media hora, una información oficial sobre la cuota hilton. La misma decía que por primera vez en 30 años el País no lograba cumplir la cuota debido a que los ganaderos no habían mandado a faena la cantidad suficiente de novillos. 

Información totalmente falsa. Es verdad que hay menor cantidad de novillos, pero hay y hubo la suficiente para cumplir sobradamente el cupo preferencial hacia la Comunidad Económica Europea. Cualquiera que esta en el negocio sabe que últimamente importantes frigoríficos exportadores frenaron o redujeron sus faenas porque no les entregaban los certificados de exportación. Rechazaban oferta de novillos por las restricciones que ponía el gobierno.

La mentira oficial sigue funcionando frente a la apatía reinante en el sector.
No cumplimos una cuota que se intento ampliar en épocas pasadas y hoy posiblemente se reduzca por el incumplimiento.

Los frigoríficos exportadores están frente a una situación muy delicada, ya que para obtener permisos tienen que participar de la gran barata. Esto les genera una gran incertidumbre y les reduce el poder de compra.
La oferta de cortes a precios subsidiados,  también genera desencuentros entre estos frigoríficos y los supermercados por los volúmenes necesarios para la gran barata.

Este sistema perverso es el elegido actualmente para intentar controlar los precios de la carne.
El gran problema de esto es jugar con la estabilidad económica de la industria y con las fuentes de trabajo de miles de empleados.

Hay mucho desconcierto y falta de claridad para denunciar esta situación por parte de los afectados. El problema es que en un país donde impera la falta de justicia y esta misma no puede contener los atropellos del poder de turno, el que denuncia tiene mucho para perder.

En lo que respecta al productor, los valores generales siguen sostenidos. La invernada ronda los $8 y la hacienda gorda de consumo esta con demanda muy firme. Los novillos pesados de exportación sufrieron bajas en sus cotizaciones debido a la situación analizada anteriormente. Hoy se pagan entre $11 y $11,60 la carne.

En este último mes se activo la demanda de vientres. Hay mucho interés por vaca nuevas o vaquillonas preñadas ante una oferta reducida.

Se espera que para el próximo semestre aumente algo la oferta de gordo, para volver a ser muy pobre a partir diciembre, como viene ocurriendo desde hace un par de años.