En el marco del Programa que lleva adelante el Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca de la Nación, entre otros organismos públicos y privados, se
analizaron más de 2000 muestras de ejemplares del insecto vector y de plantas
con sintomatología sospechosa en las regiones del NOA y NEA, cubriendo un 73%
del área productiva de mayor riesgo.
El Programa Nacional de Prevención del HLB expondrá sus objetivos y
resultados en el Congreso Nacional de Citricultura, a realizarse en la ciudad de
Tucumán entre el 2 y 4 de junio.
Conjuntamente con el Ministerio, el Senasa, el INTA, el INASE, la Estación
Experimental Agropecuaria Obispo Colombres (EEAOC), Afinoa, Cecnea y las
principales provincias citrícolas, han desarrollado un plan de contingencia que
consiste en el fortalecimiento de las tareas de control fitosanitario, monitoreo
y diagnóstico, investigación, difusión y capacitación para productores y
viveristas con el propósito de prevenir el ingreso de la enfermedad al país.
Como resultado de los recursos económicos y humanos aportados desde el inicio
de presente año los que representan una inversión aproximada de 4.5 millones de
pesos, se consiguió entre otras acciones, incrementar la cobertura geográfica de
los monitoreos con la incorporación de 40 asistentes técnicos especialmente
equipados.
Esto permitió tener datos de más del 73 por ciento de la superficie citrícola
estimada como zona de riesgo ante el HLB. Los monitoreos realizados abarcan
tanto plantaciones productivas como arbolado urbano, ambos con la toma de
muestras de plantas con sintomatología sospechosa e insecto vector, cuyo nombre
científico es Diaphorina citri -también conocido como “chicharrita de los
citrus”-. Una red de trampas de relevamiento quincenal, refuerzan estas
actividades de control.
Las muestras tomadas son analizadas en los laboratorios de INTA Concordia en
el NEA y de la EEAOC en el NOA, pero a la brevedad, el Senasa y el INASE
recibirán también del Programa equipamiento de avanzada para integrarse a una
red de 8 laboratorios con capacidad de análisis.
Estos establecimientos, distribuidos en todo el país, estarán encargados de
trabajar en el diagnóstico y las líneas de investigación que requiere el
conocimiento de la enfermedad y sus agentes. La nueva tecnología, junto con unos
10 laboratoristas que fueron incorporados a los distintos organismos,
permitieron el análisis de unas 2.000 muestras de plantas y del insecto vector,
las que afortunadamente han dado resultado negativo en cuanto a la presencia de
la bacteria causante del HLB (Candidatus Liberibacter Asiaticus).
Desde que se iniciaron las tareas, también se intensificaron los controles en
la frontera norte argentina. Se destinaron 13 personas que se suman al plantel
de 110 agentes del Senasa, en los 10 pasos fronterizos, cuya ubicación y
circulación, representan el mayor riesgo de ingreso del HLB al país.
Recientemente se habilitó una nueva barrera de control fitosanitaria en Tucumán,
en la localidad de 7 de Abril, resultando un total de 15 barreras en el NOA para
el control de la circulación de fruta y material vegetal en Jujuy, Salta,
Tucumán y Catamarca, por ser la región de mayor volumen de producción de
cítricos del país.
Asimismo, dado que la actividad de viveros resulta crucial en el control de
la enfermedad por ser los principales comercializadores de material de
propagación, el Programa se propuso el relevamiento y registro de todos los
viveros del NEA y del NOA, realizando hasta la fecha la inspección de
aproximadamente 300 viveros en ambas regiones.
La aplicación del Programa Nacional de Prevención del HLB prevé que productores y viveristas, de quienes se requiere una alta sensibilización ante la problemática, reciban capacitación adecuada para que, junto al Ministerio y sus organismos, puedan proteger a la citricultura nacional con sus 100.000 puestos de trabajo, del acecho del Huanglongbing.