El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Luis Biolcati, ratificó hoy en Suipacha, provincia de Buenos Aires, el apoyo al paro de comercialización de hacienda para consumo para el 29 y 30 de abril y se solidarizó con los más de tres mil trabajadores de la industria de la carne que perdieron sus puestos de trabajo por la “nefasta política ganadera de este gobierno, que afecta tanto a los trabajadores como a los productores y a los consumidores”.
“Hay que decirlo con todas las letras: la política agropecuaria de este gobierno ha fracasado: en agricultura, no logró aumentar la producción en forma sostenida de acuerdo con el potencial del país, y en ganadería sólo generó una drástica caída del stock, despojando de toda rentabilidad a la actividad y haciendo que el criador se desprenda de las hembras”, dijo Biolcati que participó junto con el resto de la Comisión de Enlace de una mesa redonda en la Exposición Rural de Suipacha.
Acerca de los precios de la carne, Biolcati expresó: “Es cierto que la carne subió en los últimos meses, pero es necesario tener en cuenta que en los 42 meses anteriores, o sea desde marzo de 2006 cuando se impusieron las restricciones a las exportaciones hasta ahora, apenas se incrementó un 10%, es decir, la quinta parte del índice oficial y la décima parte que los índices privados de inflación.
Más adelante, el dirigente agregó que ninguno de los pedidos realizados por el ruralismo en la última reunión con el ministro Domínguez se cumplieron: “La única medida, el aumento del peso mínimo de faena, agrava la tendencia alcista de los precios, e impacta negativamente sobre el productor como sobre el consumidor”.“Los productores hemos sido el socio bobo del gobierno. Pusimos el capital, la tierra, el trabajo y el riesgo y ellos se llevaron la plata”, dijo el presidente de la SRA y agregó: “Mantener las retenciones en el 35% no se justifica bajo ningún concepto.
No responden ni a la realidad económica del sector ni del país. Urge un debate injustamente postergado en el país sobre la viabilidad de las retenciones. Las retenciones son un reflejo de una vocación hegemónica y unitaria del poder. Además, esconden una transferencia monumental de recursos desde las provincias y las zonas rurales a la financiación de la política clientelista en las zonas urbanas”.
Para finalizar, Biolcati dijo “El crecimiento de la productividad del sector no ha sido gracias sino a pesar de las políticas del gobierno”, y confirmó el acto del 3 de mayo en Coronel Pringles, provincia de Buenos Aires, una zona duramente castigada por la sequía y cuya economía depende de los dos productos más atacados por el gobierno: el trigo y la carne.