La declaración de un dirigente agropecuario instaló el tema en los medios: “¿El peso debe devaluarse más?”. Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, había reclamado el miércoles un ajuste en el tipo cambiario monetario llevando el dólar "arriba de 4 pesos". Y atribuyó su pedido a todos los productores, que “perdieron competitividad”.
Pero al inmediato, el resto de los dirigentes rurales se apartó de los dichos de Buzzi, y aclararon –desde la Sociedad Rural de San Pedro- que “no es la devaluación la solución eficaz y genuina a la competitividad del sector productivo”; y desde Carbap enfatizaron: “No es una actitud ‘progre’ promover el mejoramiento de un sector en desmedro de otro”.
“Hemos aprendido que las devaluaciones causan la pérdida del ingreso real del ciudadano común y un crecimiento del impuesto más regresivo para la sociedad en su conjunto y con mayor énfasis en los asalariados: la inflación”, indicaron desde la Sociedad Rural.
Ayer, Elisa Carrió en el programa “A dos voces”, de Todo Noticias, desestimó que el campo en su totalidad persiguiera tal objetivo, y remarcó las consecuencias que se podrían desprender de una medida económica de ese tipo.
Luego, consultado nuevamente Buzzi sobre la apreciación del dólar que él proponía, la idea fue perdiendo fuerza, al decantar con el correr de la entrevista, los efectos adversos que se podían desprender.
En tanto, la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, aseguró que "va a estar todo tranquilo”. “Vamos a seguir planteando una política de cambio de tipo administrado", respondió a la prensa.
Desde SRA explicaron: “Hemos dicho y escrito muchas veces que para mejorar el resultado de los productores agropecuarios debemos tomar otros caminos. En los últimos tiempos, el precio de la soja ha bajado en más de un 25 % y al Estado solo le preocupa esta baja en la recaudación impositiva, sin considerar que con este nivel de retenciones quedan fuera de carrera miles de hectáreas de producción”.
La entidad detalló que hoy el precio de mercado, con el actual nivel de retenciones (35%), da $ 820/840/tonelada. “Debemos considerar el aumento de los costos de producción y los impuestos en general, como por ejemplo el impuesto inmobiliario que subió 40 % sólo en 2010, y la Tasa de Red Vial que subió en 2009 un 30 % y otro 20% en 2010”.
Hoy la Mesa de Enlace se reúne para tratar este tema, entre otros que preocupan al sector. Tal vez sea momento de establecer objetivos comunes, y enviar mensajes mancomunados que garanticen la estabilidad de los productores.
Algunas de las propuestas que se analizarán en torno al mejoramiento económico de los trabajadores rurales son:
* Eliminar las retenciones
* Eliminar el impuesto al cheque, reconocido hasta por el oficialismo como impuesto distorsivo.
* Devolución en tiempos razonables los saldos de IVA de exportaciones (que hoy demoran más de un año),
* Anular los impuestos al gasoil que representan 70% del costo total, siendo vital para las labores agrícolas y para la comercialización.
* Abrir las exportaciones de todos los productos para incentivar las intenciones de siembra.