La población mundial de búfalos redondea 200 millones de cabezas, en los cinco continentes. 56 son los países productores de la especie, nucleados en la Federación Internacional de Búfalos, cuya presidencia ejerce la Argentina.

Representantes de la mayoría de esas naciones han comprometido su asistencia al Congreso Mundial, que se realizará en Buenos Aires entre el 25 y el 28 de abril.

Principales exponentes

“El 96% del stock se localiza en Asia. India es el líder absoluto: posee más de 100 millones de animales”, señala el Ing. Marco Zava, titular del Comité Organizador del Congreso.

“Pakistán, China, Filipinas, Tailandia e Indonesia completan el cuadro de productores en expansión sostenida. A su vez, puntualiza Zava, Italia encabeza la cría e industrialización de productos bubalinos en el ámbito de la Unión Europea, con exportaciones de muzzarella y carne al Reino Unido, Alemania y Suiza. Egipto es el principal exponente africano, con unos 4 millones de cabezas. Australia también ha incursionado en la actividad, para atender al consumo local”.

En las Américas también se ha registrado un incremento de la producción. Se estima que las existencias rondan los 4,3 millones, con neto predomino de Brasil que cuenta con 3,5 millones de bubalinos. Luego se encolumnan Venezuela, Colombia y la Argentina. “En nuestro país, asegura, se calculan unos 100 mil animales. Las razas que se han incorporado son: Mediterránea, Murrah y Jafarabadi. Las tres son de doble propósito (leche y carne) y en agunos casos triple (trabajo)”.

Pioneros en la Argentina

Los primeros bubalinos ingresaron al territorio nacional en los inicios del siglo XX, a través del río Uruguay, provenientes principalmente del Brasil, importados por estancias de Entre Ríos y Corrientes.

Durante la década de 1970, a instancias de Gerardo Erro Ubiría, de Curuzú Cuatiá, Pilagá, de Formosa, Margarita Pérkins, de Vedia, Buenos Aires, Emilio Alzaga, de Monte Caseros y la familia Magnasco, de Saladas, se genera un impulso renovador que, poco después, comienza a consolidarse con el trabajo de Enrique Bencich, mediante la incorporación de reproductores italianos. Este progreso en materia genética se extiende con el aporte y la participación de otros ganaderos, entre ellos Félix Noguera, quien, hacia 1989, junto a Manoel Luzardo, de Brasil, importan 5 mil vientres del vecino país.

Actualmente, 120 criadores argentinos mantienen sus explotaciones de búfalos en Formosa, Corrientes, Chaco, Misiones, Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires, Salta, San Luis y Santiago del Estero.