Buenos Aires - El martes pasado, 16 de marzo, Dow AgroSciences llevó a cabo en Intendente Alvear, La Pampa, una jornada de capacitación en los cultivos de girasol, maíz y soja que convocó a 120 productores agropecuarios de la región.
Siendo la provincia de La Pampa portadora de suelos arenosos y con un potencial productivo medio, los oradores se detuvieron en el tema de agricultura por ambientes, enfatizando en la conveniencia de caracterizar cada uno de los lotes para actuar en consecuencia: distintas densidades de siembra; aplicaciones de fertilizantes y agroquímicos variables según la topografía y el relieve de los lotes, son un ejemplo.
Uno de los temas que más impactó fue el del girasol alto oleico, charla brindada por el Breeder ing. Martín Cantore. “Este tipo de semilla, desde el punto de vista práctico, representa una opción similar para el productor que la del girasol linoleico, ya que el rendimiento obtenido y su comportamiento a campo son los mismos. Además, los girasoles alto oleicos traen otros beneficios. En primer lugar, es una alternativa económica porque se comercializan bajo un programa especial bajo un contrato que tiene un sobreprecio, entre otros beneficios. Y desde otro punto de vista, el aceite que se obtiene es de alta calidad, lo que posibilita el producir alimentos más saludables”, aseguró Cantore.
Como novedad en soluciones para girasol, el ing. Gustavo Bistolfi dio información sobre el insecticida Intrepid, controlador de isocas. “Como la aplicación en girasol se hace vía aérea, y este es un cultivo que presenta una estructura y un canopeo muchas veces denso, hay que ser muy cauto con las cantidades de agua y de aceite acompañantes, para una correcta distribución del producto y para que funcione bien”, señaló. Para completar, el ingeniero remarcó que el producto es de banda verde, esto es, “un producto selectivo no dañino a ningún orden de insectos excepto al de los lepidópteros, respetando toda la fauna benéfica y seguro para el operador”, destacó.
En maíces se mostró la línea DUO, híbridos reconocidos por su doble aptitud, es decir adaptados tanto para silo como para ser cosechados en grano. Estos maíces tienen la capacidad para generar más materia verde de alta digestibilidad, tanto en planteo lechero como ganadero, este último más frecuente en la región. “Puede ser utilizado en invernada, no sólo en tambo”, fue la recomendación del ing. Ignacio Luis. Además se presentó un híbrido experimental BMR (nervadura marrón), tecnología que permite seguir mejorando aun la calidad del maíz en el ensilado de planta entera.
Para el mejor manejo en el cultivo de soja, el ing. Ulises Gerardo abordó el tema de herbicidas, enfatizando en el uso de herbicidas residuales como Spider en contraposición con los tratamientos convencionales en donde predomina el uso sólo de glifosato, obteniendo como resultado la reducción de aplicaciones por el efecto residual y, a largo plazo, el no contribuir a que las malezas generen tolerancia al excesivo uso de glifosato, dado también por el uso de otro herbicida con distinto sitio de acción.
Siguiendo con la oleaginosa, un polo de atracción fue el control del maíz guacho RR, que aparece cuando se hace rotación maíz RR–soja RR luego de años de agricultura con semillas resistentes a glifosato. En este sentido, el ing. Luis Allieri recomendó y destacó las bondades de los tres graminicidas de Dow en el mercado: Galant R, Galant LP y Mirage, además de presentar una nueva formulación en la que se está trabajando, próxima a salir al mercado.
La jornada tuvo lugar en el kilómetro 35 de la ruta provincial Nº 1, y finalizó con un asado a campo para todos los asistentes.