El Dip. Nac. Christian Gribaudo, integrante de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados de la Nación, presentó un proyecto de resolución (Expte. 1004-D-2010) pidiendo informes al Poder Ejecutivo “donde se detalle las razones operativas económicas o financieras que impulsaron al cierre de las exportaciones de carne en los cortes frescos bovinos no comprendidos en la Cuota Hilton”.
Gribaudo, sostuvo que “el cierre de exportaciones no aporta ninguna solución al problema de la carne. El Gobierno confunde frenar la inflación con el apriete de Guillermo Moreno: esto trae menos producción y pérdida de mercados.”
“Lo que más daño hace al país es la imprevisibilidad que esto genera interna y externamente. Cambiando todo el tiempo las reglas el país pierde producción y credibilidad.”
“Esta medida es por tiempo indeterminado, lo que expone más a una situación de vulnerabilidad a los productores.”
Por último, el diputado Gribaudo envió un mensaje a la Presidencia señalando que “si la Presidente realmente busca que la oposición le diga como pagar las deudas sin tocar las reservas, le decimos que no es una buena idea cerrar los mercados. El garrote de Moreno llevó a la Argentina a la pobreza, la inflación y el aislamiento"
Honorable Cámara de Diputados de la Nación
TEXTO DEL PROYECTO PRESENTADO:
Proyecto de resolución
La Cámara de Diputados de la Nación
RESUELVE:
Solicitar al Poder Ejecutivo, que a través del organismo que considere pertinente, presente a esta Honorable Cámara de Diputados de la Nación un informe escrito, en donde se detalle las razones operativas económicas o financieras que impulsaron al cierre de las exportaciones de carne en los cortes frescos bovinos no comprendidos en la “Cuota Hilton”.
Dip. Nac. Christian Gribaudo
FUNDAMENTOS:
Señor Presidente:
Mediante el presente pedido de informe queremos conocer las razones que impulsaron al cierre de las exportaciones de carne en los cortes frescos bovinos, que no comprenden a los cortes Hilton, las menudencias y termoprocesados.
A través de una directiva de la Aduana, desde el viernes 12 de marzo se prohibió a los frigoríficos los despachos al exterior (incluso de aquellos que disponen de las autorizaciones oficiales correspondientes).
Esta medida es por tiempo indeterminado, lo que expone más a una situación de vulnerabilidad a los productores.
Las circunstancias que atraviesa el mercado exportador de carne vacuna no son un caso aislado, sino un eslabón más de una serie de políticas que implementa el Gobierno Nacional.
Lo dicho se puede fundamentar en actitudes de años anteriores del Poder Ejecutivo. Ya desde noviembre de 2005, bajo el gobierno de Néstor Kirchner, se viene quitando el estímulo a la exportación y producción vacuna.
En abril de 2006, el sector ganadero atravesó una circunstancia similar a la actual. Se prohibieron las exportaciones y la Secretaría de Agricultura puso en marcha un sin número de medidas para control ganadero.
Esta situación fue aún más negativa en el año 2008, con la figura de Etchegaray al frente de la ONCCA y la limitación de las exportaciones con total arbitrariedad (de un total de un 100% de producción, los frigoríficos solo podían comenzar a exportaron a partir del 71%, y la acción se justificaba con la necesidad de mantener reservas para el mercado interno). Esto fue lo que se conoció como el “ROE Rojo”.
En la segunda mitad del 2009 hubo una gran liquidación de ganado y el excedente de carne superó lo planeado, por lo cual solo de esta manera se liberaron las exportaciones. Sin embargo, como producto de la gran liquidación disminuyó el stock ganadero y fuentes estadísticas privadas suponen que va a seguir ocurriendo hasta el 2012.
Lo que diferencia la medida implementada en el 2006 con respecto a la actual es el impacto que puede generar sobre el sector ganadero.
En el año 2006 había 60 millones de cabezas de ganado, y en el año 2010 el mercado ganadero consta de aproximadamente 51 millones de cabezas de ganado, lo que muestra una caída irreversible en nuestro stock bovino.
A simple vista se puede comprender que el contexto actual que atraviesa el sector es diferente al de años anteriores y que el impacto que se producirá con esta medida es negativo. Se quita el estímulo a las fábricas y se corre el riesgo de caer en despidos masivos.
Los grandes perdedores con esta medida son los consumidores pero fundamentalmente los productores quienes invierten en un mercado que actualmente se ve forzado a generar más incertidumbres que certezas.
Creemos que es necesario llevar adelante una política ganadera clara y efectiva, con políticas coherentes que permitan generar una mayor producción para el campo argentino.
Por lo expuesto, es que solicitamos que se nos provea de los informes pertinentes.
Dip. Nac. Christian Gribaudo