El 2 de marzo, el kilómetro 235 de la ruta 158 se llenó de novedades. La tercera edición de SPS Anticipa llegó a Córdoba, específicamente a la región de General Cabrera, y reunió a más de un centenar de productores ávidos por conocer lo que se viene en materia de semillas.
Sin dudas, la expectativa estuvo puesta en la “soja lista para sembrar” en la que Syngenta trabaja y que pudo verse en forma experimental durante la jornada. Esta innovación, que promete revolucionar la siembra de soja en la Argentina, no es otra cosa que el paquete tecnológico más completo que pueda existir hoy: moderno fungicida para proteger de los hongos, protección contra insectos y un inoculante larga vida, todo recubierto de un polímero aplicado a la semilla de soja SPS.
Uno de los productores expectantes fue Diego Rodríguez, de la firma Maníagro. “En esta zona los suelos vienen muy chacareados, de soja sobre soja. Así que esto es algo que va a venir muy bien. Problemas de insectos siempre tenés. Y va a ayudar a que la soja nazca mejor. En el maní hay una tecnología parecida que ya se está usando, y se nota mucho la diferencia”, dijo.
El comentario se sumó enseguida al de Marcelo Camino, productor de la zona de Simbolar, en el departamento Totoral de la provincia de Córdoba. Luego de mostrarse sorprendido ante el buen desenvolvimiento de la soja que estaba viendo, pese a haber sido sembrada sobre un maní quemado, Camino se animó a opinar.
“Pienso que sumar la soja de SPS, que es muy buena, con toda la tecnología de Syngenta, que es un líder en fungicidas e insecticidas y todo en una buena semilla, es un avance muy importante para nosotros. Nos permite salir del riesgo en el momento de sembrar, que a veces uno hace la inoculación y aplica el curasemillas, y todo a plena siesta, con el sol, cuando los productos no actúan bien. Y tener la seguridad de que los productos ya vienen incorporados en la semilla es muy importante. Creo que va a afectar positivamente en el rendimiento, porque vos optimizás el resultado, porque está todo bien hecho, sin tener que pasar por la mano del hombre”, aseguró.
Por último, Omar Berardi, productor de General Cabrera, sumó su comentario. “La propuesta de soja lista para sembrar me parece muy importante porque como lo explicaron ahí, la semilla ya va a estar con la dosis justa de inoculante, de curasemilla, y nos va a facilitar mucho el trabajo en el campo, porque ya vamos a tener un movimiento menos de curado, de inoculado, que por otra parte nunca se hace con exactitud. Yo estoy decidido a incorporarla desde el momento que salga. Siempre y cuando tenga un costo razonable, es una muy buena opción. Va a mejorar todo el trabajo cotidiano: menos movimiento en el campo, menos gente, tolvas, tractores…”, opinó.
Y de eso justamente se trata la nueva tecnología, de optimizar y simplificar. Marcos Bradley, Brand Manager Soja de SPS, aseguró que “hasta el momento, donde se nota la diferencia más clara es en los primeros 10/15 días después de la siembra, porque hay más plantas, más altura, mejor color y más sanidad. Con el correr del tiempo, iremos midiendo resultados de variación de rendimiento”.
En Cabrera, SPS presentó también las nuevas variedades disponibles para esta campaña: SPS4x4, SPS4x99, SPS5x2, SPS5X9, SPS7X0. Estos materiales, sumados a los que ya están disponibles en el mercado, completan el abanico de grupos de siembra para toda la región sojera del país.
A la hora de las recomendaciones, Bradley sugirió la siembra de grupos 3 corto o 4, con buen potencial de rendimiento, en fecha óptima y buena humedad. “Si la siembra se hace en lotes con mayores limitantes, lo mejor es recurrir a una variedad un poco más larga, más rústica, con un comportamiento más defensivo, básicamente para que haga una planta más grande, que cubra el entresurco más rápido y dé un buen rendimiento acorde al ambiente”, expresó Bradley.
“Si vamos a sembrar más tarde y la limitante de ambiente es la fecha de siembra, la lógica es más o menos similar. Vamos a tener que pensar en acercar la distancia entre hileras, irnos a 20 o a 17 cms y cargar plantas. Si en siembras de primera ponemos 350 mil plantas, en las de segunda hay que pensar en 450 mil plantas logradas. De lo contrario, nos podemos ir a ciclos más largos por alguna limitante extra que tengamos, podemos pensar en variedades cortas como la 4x0 que tiene un porte de planta importante, una buena ramificación para el grupo de madurez 4 corto al que pertenece. Entonces va a ser una planta más eficiente para siembra de segunda que la 4900”, explicó.
Hoy estamos en condiciones de elegir sobre una paleta muy grande de productos y de grupos de madurez, la oferta es enorme. “Sólo hay que ponerle un poco más de cabeza al cultivo, a la elección de la variedad y fecha de siembra para no errarle tanto”, opinó Bradley.
La densidad de siembra es el otro tema. La soja es un cultivo cuya semilla, por las condiciones de ilegalidad en las que está el mercado, no es de alto valor, como sí puede ser una bolsa de maíz. “Se pone mucha semilla de más en la siembra. Hay mucho por hacer en materia de eficiencia en este sentido. A medida vayamos pudiendo mejorar el valor de la semilla y legalizando el mercado, iremos bajando la cantidad de kilos de semillas que sembramos”, argumentó.
Los maíces
Otro de los grandes cambios de SPS para este año se da en los maíces. Hasta 2009 la marca ofrecía al mercado híbridos de hasta 124 días de maduración. A partir de la incorporación de la tecnología de Syngenta estará proveyendo híbridos de entre 127/129 días de madurez relativa.
Entre los nuevos híbridos, la gran novedad es el Agrisure TD/TG, el evento apilado recientemente aprobado, que tiene resistencia a insectos y tolerancia a glifosato. Los otros 3 nuevos híbridos de ciclo más largo con el que SPS encarará el año son el 2866 TD Max, el 2890 TD Max y el 2879 TD Max y TD/TG Mientras que los nuevos híbridos, pero del ciclo de maduración que la marca ya ofrecía son: el 2607 TD Max, el 2727 TD Max, el 2756 TD Max, el 2756 TD MaxCL, y el 2736 TD Max.
En busca de las mejores respuestas para los mejores lotes, Joaquín Gutiérrez Calviño, asesor técnico de maíces de Syngenta en la zona centro norte de Buenos Aires, hizo sus recomendaciones a la hora de obtener altos rendimientos. Así, sugirió la siembra del SPS 2890 TDMax, un híbrido de alto potencial, de128 días de madurez relativa, simple y grano colorado.
A su turno, y siguiendo con los materiales de alto rendimiento pero para zonas donde hace falta mejor tolerancia al Mal de Río Cuarto, sugirió el 2879 TDMax/TGPlus. Este material, además, cuenta con una mayor rusticidad y plasticidad frente a años con limitantes hídricas. “Otros híbridos de una madurez relativa menor son el 2736 y el 2727, de 122 y 124 días de madurez relativa respectivamente, de grano amarillo y una destacada performance. Estos van muy bien para la zona del sur de Córdoba e incluso en siembras de segunda”, argumentó Gutiérrez Calviño.
En cuanto al manejo, el técnico comentó que para estos materiales lo ideal son las 75 mil plantas, ya que logran buen porte y arman espigas de un mismo tamaño. Sobre la distancia entre hileras, manifestó que se pueden sembrar tanto a 52 como a 70 cms. Eso sí, necesitan una adecuada fertilización y son capaces de responder a la inversión. Sobre la fecha de siembra, en el caso de los ciclos largos, la recomendación es siembras de primera, tempranas, en septiembre. Por el contrario, los híbridos de 122, 124 días de madurez cuentan con una fecha óptima más flexible y pueden ser sembrados también en forma tardía.