“El precio del trigo no incide directamente sobre el precio final del pan”, dijo el titular de la Bolsa de Comercio de Rosario, Cristian Amuchástegui en referencia a los puntos tratados en el reciente encuentro mantenido con la primera mandataria nacional en la que expusieron problemáticas relacionadas con la producción de granos en la región Centro.

El dirigente puntualizó que en la ocasión pudieron explicar a funcionarios nacionales por qué consideran que el precio final del kilo de pan para el consumidor no debería ubicarse en más de 2,50 pesos “y hoy no se consigue por menos de 5 pesos el kilogramo”. Indicó que, de acuerdo a los registros históricos que maneja la Bolsa, “la comercialzación de trigo está signada por una fuerte demanda de los países importadores durante los primeros meses del año y luego en el mercado local comienza a sentirse la presión de la demanda de los molinos harineros.

Pero esto ocasiona subas que no superan al 10, 12%, cifras que no impactan de manera significativa en el valor final del pan”. En referencia a la generación de granos para la obtención de suficiente harina para abastecer al mercado interno, Amuchástegui dijo que para que pueda producirse más en la próxima campaña de fina y revertir la situación de baja y desaliento que reinó en el ciclo pasado, “el productor necesita la liberación del mercado de trigo”.

En cuanto a otras problemáticas tratadas con los funcionarios, el dirigente comentó que expusieron la preocupación por la falta de infraestructura y los contratiempos que se generan cuando el pico de la cosecha de granos de la campaña de gruesa comienza a viajar en transporte terrestre con destino principal al puerto de Rosario. “En el pico de cosecha se espera que lleguen entre 2 y 2 millones y medio de camiones y quisiéramos solucionar los trastornos que se producen cuando esperan para descargar y permanecen estacionados durante días a la vera de una vía de tránsito tan importante como es la autopista a Buenos Aires”, detalló.
Asimismo indicó como un logro importante la liberación de 10 millones de toneladas de maíz para exportar”.