El Ministerio de Agricultura repuso estadísticas fundamentales para la toma de decisiones de vendedores y compradores de granos, una noticia que fue celebrada por operadores y analistas del sector. Esos datos habían sido dados de baja en octubre de 2008, cuando la cartera era Secretaría, durante la ríspida salida del conflicto con el campo, y en una especie de contagio del accionar del Indec. El silenciamiento llegó de la mano del ex titular de la Oncca, hoy de la AFIP, Ricardo Echegaray.

En una dirección contraria, ayer volvieron a darse a conocer dos datos importantes para el sector: por un lado, las compras domésticas de granos por parte del sector exportador y de la industria molinera, una información de publicación semanal. Por otro, la molienda de cereales e industrialización de oleaginosos, que tiene una periodicidad mensual.

Hace casi un mes, el pasado 20 de enero, el ministro de Agricultura Julián Domínguez, había prometido que todos los datos dados de baja serían repuestos en breve.

Un mes antes, en noviembre, la cartera que conduce había repuesto la publicación de sus estimaciones agrícolas mensuales, esto es, la serie estadística sobre siembra y producción de los distintos cultivos del país, que tenía más de un siglo de historia, pero había sido súbitamente interrumpida en marzo de 2009, aparentemente, para que no se evidenciara el desastre productivo que la sequía y el conflicto con el campo habían provocado en las cosechas, en momentos preelectorales.

A raíz de esos datos, se supo que, en la campaña terminada a mitad del año pasado, la Argentina había cosechado 60,77 millones de toneladas de granos, nada menos que un 37% menos que en el ciclo previo, cuando se recolectaron 96 millones de toneladas.

Los datos que volvieron a publicarse ayer, en contraste con los datos de siembra y cosecha, ayudan al sector a tener una estimación más acabada de la situación de oferta y demanda, y así a tomar mejores decisiones.