La cantidad de cabezas sacrificadas hasta noviembre es la mayor de la serie considerada (ver cuadro). El ingeniero agrónomo Andrés Halle remarca que respecto del mismo período de 2008, la faena se ha incrementado en un 10,8%. Mientras, el aumento en la producción de carne (tn res) lo hizo en un 9,1% indicando de tal manera la existencia de una caída en el peso de los animales faenados en relación a los del año pasado.

El informe de Halle indica que el crecimiento respecto del 2006 de la faena total es explicado en gran parte por el incremento en la cantidad de terneros (171%), terneras (104%) sacrificados, y en menor medida por el aumento de la participación de vacas (36%) y vaquillonas (20%).

Los novillos han disminuido su participación respecto del 2006 en 5,7%, mientras que las tn. producidas por dicha categoría tuvieron una merma del 8,7%. Ello está indicando una caída en el peso de faena de esta categoría.

La cantidad de carne producida respecto de 2006, ha aumentado en todas las categorías, excepto los novillos y novillitos.

Para que el productor decida elevar el peso de faena es imprescindible que por cada kilo que se agregue, se obtenga renta, cosa que no sucedía en la gran mayoría de los casos durante los últimos años.

Por otra parte, cuando el ternero de invernada vale más que el gordo, es necesario producir sobre éste muchos kilos para salir de la relación desfavorable de compra-venta. Se han de producir más kilos cuanto mayor sea la diferencia a favor de la invernada, respecto del gordo.

Cuando la oferta de gordo es excesiva, el precio cae y arrastra de manera más que proporcional el valor de la invernada. Así, en épocas en que la invernada es barata no es necesario agregar muchos kilos al animal comprado. En aquellos casos en los que se ha comprado más barato de lo que se vende, con sólo engordar el ganado adquirido se logran valorizar los kilos de entrada. En esta situación, el negocio deja de tener su sustento en la producción y pasa a tenerlo en la compra-venta.

Cada vez que se pasa de una situación de liquidación a retención, son muchos los productores ganaderos que quedan descapitalizados o fuera del sistema. Cuanto más se haga desde el Gobierno para mantener los precios artificialmente bajos, mayor será la caída en la producción y más difícil será la posterior recuperación.

Fuente: Andrés Halle, Econagro.