El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, aseguró hoy que "a los productores agropecuarios lo mejor que les pudo pasar fue la recomposición del precio" y destacó que los ruralistas “no culpan al Gobierno” sino que “están contentos con el aumento de precios que tiene la carne, y esto tiene dos razones: que ha llovido, hay pasto en los campos, y el productor no quiere vender".
El funcionario sostuvo que es una actitud normal del productor: “Es de manual, si yo puedo tener más kilos en el campo, ¿por qué voy a vender ahora, voy a regalar más kilos de carne, cuando necesito financiamiento?”, difundió un cable de la agencia Télam.
A su vez, aprovechó para responder a la dirigencia agropecuaria -que advierte en forma constante sobre la inminente importación de carne: “De ninguna manera la Argentina va a tener que importar carne, (2009) fue el año de mayor consumo histórico de carne en la Argentina, llegamos al nivel de 74 kilos por persona en el consumo, cuando la media de los países más desarrollados anda en 45 ó 50 kilos", dijo el ministro a Radio del Plata.
Por otra parte, Domínguez aseguró que "hay un diálogo permanente con las instituciones, con la Mesa de Enlace, con las provincias. En el año del Bicentenario, el peor mensaje que podría darse es el de la ausencia de diálogo".
Sobre este tema, manifestó: "Creo que solamente quienes quieren condenarse al fracaso, no admiten el diálogo como un instrumento de resolución pacífica de los conflictos que tiene la sociedad". En otro orden, aseguró que la Argentina tendrá este año un récord de cosecha de soja y maíz. "Las estimaciones hablan de 54 millones de toneladas de soja, de cerca de 20 millones de maíz, estamos hablando de cosecha récord", destacó.
Para el caso concreto del trigo, explicó que la realidad es que la gran sequía que asoló a la región provocó una reducción importante de la producción. Se produjeron 7 millones de toneladas y el consumo interno requiere 6,5 millones, por lo que hay un faltante de 7 millones que iba a la exportación.
"Nos están faltando los 7 u 8 millones de trigo para exportar, que históricamente tuvo la Argentina. Y esto tiene una explicación que es verificable con el comportamiento climático, es decir, Argentina tuvo la peor sequía de los últimos 50 años y esto pegó de lleno en el tema del trigo", concluyó Domínguez.