De cualquier forma – y sobre todo para las estimaciones de EE.UU.- el reporte reciente ha resultado inocuo. Y así los precios, desde esta perspectiva, no deberían sufrir graves alteraciones, pues si bien hubo incrementos para Brasil, la realidad es que estaban descontados por los mercados.

Sólo hay un gran peligro en el horizonte: el comportamiento futuro de China, al menos para los próximos dos o tres meses.

Este país está tomando medidas antinflacionarias, que afectarían los valores internacionales de la soja, a consecuencia de una reducción de la demanda proyectada hasta hace pocos días.

Sin embargo, la baja no debería ser tan pronunciada ya que las estimaciones de oferta siguen en los niveles calculados hasta hace poco.

Pero la cosa es muy distinta para el maíz.

Contrariamente a lo que la mayoría creía, el USDA ha calculado la producción de EE.UU. 334,05 millones de toneladas, un nivel récord. Este nivel está muy por arriba de lo cosechado en la campaña 2007-08 cuando se llegó a 331,18 millones.

Este número sí que patea en contra de los precios.

El proceso de baja en los precios puede potenciarse si caemos en la cuenta de que la gran parte de los stocks de EE.UU. todavía está sin vender. Es probable, entonces, que los productores norteamericanos se vean impulsados a desprenderse de mercadería, frente a un panorama de bajas, lo que acentuaría las caídas.

Además, la Argentina va a presentar una oferta superior a la pensada.