Por Ing. Agr. Néstor Eduardo Roulet

Introducción

Hoy que está en boca de todos el aumento en el precio de la carne en el mostrador queremos con este trabajo mostrar porqué llegamos a esta situación y qué hubiera sucedido de contar con una política ganadera coherente y sin intervenciones distorsivas.
A partir del 2005 / principios del 2006, el Gobierno tomó medidas totalmente erróneas - cierre de exportaciones, cupo para las exportaciones, peso mínimo de faena, precios máximos, aprietes a la cadena - y lo único que consiguió fue el desaliento de la producción ganadera y el desmoronamiento del stock ganadero.
Esta política, asociada a un alto consumo de carne por parte de los argentinos – aproximadamente 70 Kgs. per cápita - hace que a partir del 2010 estemos en un escenario crítico, ya que para cubrir la demanda (solo la demanda interna, presuponiendo ningún volumen de exportación) necesitaríamos alrededor de 2,8 millones de toneladas (40 millones de personas por 70 Kgs. de carne) que con el peso de faena actual serían 13,5 millones de cabezas.
Si el nacimiento de terneros este año va a estar por debajo de las 10 millones de cabezas, lo que presupone que el destete para el 2010 será, por lo tanto, de menos de 10 millones de terneros y necesitamos faenar – solo para el consumo interno - 13,5 millones de cabezas ¿de dónde vamos a sacar los otros 3,5 millones de cabezas?; sin dudarlo: del stock ganadero, como lo hemos hecho a partir del 2006.

Análisis:

¿Qué hubiese ocurrido si el Gobierno no hubiera intervenido en los mercados como lo hizo a partir del 2005?. ¿Si se hubieran mantenido las condiciones del 2005, un año con buena producción de carne pero - al mismo tiempo - con una retención de vientres superior a la reposición de las vacas de rechazos?.
Si imaginamos un escenario, teniendo en cuenta las variables de un 15 % de reposición de vientres por rechazo, un 10 % de retenciones para el crecimiento del stock de madres y los mismos índices de preñez – esto para que no se especule con que hubieron menos terneros en razón de la sequía - y lo comparamos con la situación real (Cuadro 1) observaremos cómo, a pesar de tener un crecimiento en las madres – de aproximadamente 7 millones de cabezas en estos tres años - por la retención de hembras, la cantidad de hembras con destino a faena se conserva por la presión del aumento de faena de las vacas de rechazo.

Cuadro 1: Escenario con un 10 % de crecimiento en las madres.

Año

  Madres

(Cabezas)

Pariciones(*)

(Cabezas)

 Terneras

(Cabezas)

Reposición

(Cabezas)

  15% (**)

Crecimiento

  (Cabezas)

   10 % (**)

    Faena

vaquillonas

(Cabezas)

   Faena

 hembras(***)

(Cabezas)

2006

22.474.000

13.354.000

6.677.000

3.371.000

 2.247.000

 1.059.000

  4.430.000

2007

24.271.000

15.080.000

7.540.000

3.640.000

 2.427.000

 1.473.000

  5.143.000

2008

26.698.000

16.018.000

8.009.000

4.004.000

 2.670.000

 1.335.000

  5.339.000

2009

29.368.000

15.858.000

7.929.000

4.405.000

 2.936.000

    588.000

  4.993.000

(*) En base a por ciento de preñez reales obtenidos en el país. (59 % en el 2006, 61% en el 2007, 60 % en el 2008 y 52 % en el 2009)
(**) Del rodeo de madres.
(***) Sumatoria de vaquillonas con destino a faena + madres de rechazo = reposición

La posibilidad del aumento en el número de madres trae como consecuencia un mayor destete de terneros si lo comparamos con lo que realmente sucedió en el país debido a las malas políticas del Gobierno. (Cuadro 2)

Cuadro 2: Diferencia de producción de terneros en un escenario hipotético con el 10 % de crecimiento del stock de madres y el real.

   Año

 SITUACIÓN

   Madres

  (Cabezas)

       %

pariciones

 Terneros

(Cabezas)

  Diferencia

  (Cabezas)

 

2006

REAL

 22.474.553

 

   59

 13.354.215

 

        O

BUENA POLITÍCA

 22.474.553

 13.354.215

 

2007

REAL

 22.219.445

 

   61

 13.523.110

 

  1.556.890

BUENA POLITÍCA

 26.698.000

 15.080.000

 

2008

REAL

 20.815.475

 

   60

 12.569.628

 

  3.448.372

BUENA POLITICA

 26.698..000

 16.018.000

 

2009

REAL

 18.843.253

 

   52

   9.798.491

 

  6.059.509

BUENA POLITICA

 29.368.000

 15.858.000

                                                                Acumulativo

11.064.776

El aumento en el destete de terneros, al ser el 50 % machos nos hubiera dado la posibilidad de incrementar el número de cabezas de animales machos para faena, que al sumarle las hembras para este destino (Cuadro 3) hubiera derivado en un mayor tonelaje de carne disponible, aumentando el saldo exportable de la misma.

Cuadro 3: Carne producida en un escenario con crecimiento vs. el real.

Año

SITUACIÓN

Carne producida

por la categoría

machos.

    (Toneladas)

Carne producida

por la categoría

hembras.

     (Toneladas)

Carne total

 producida en el

 país.

(Toneladas)

 

DIFERENCIA

(TONELADAS)

2006

 

 

1.911.000

 

 

1.100.000

3.011.000

 

 

          0

2007

REAL

1.796.000

1.346.000

3.142.000

 

    294.000

BUENA

POLITICA

2.156.000

 

1.280.000

3.436.000

2008

REAL

1.683.000

1.354.000

3.037.000

 

    582.000

 

BUENA

 POLITICA

2.290.000

 

1.329.000

3.619.000

2009

REAL

1.530.000

1.513.000

3.043.000

 

    457.000

BUENA

 POLITICA

2.267.000

 

1.243.000

3.510.000

TOTAL

 1.333.000

Si este escenario que se dio en el 2005 – retención de hembras y mayor cantidad de carne - se hubiera profundizado en los años siguientes, incentivando a que el productor cobrara el precio que le correspondía – como sucede en los países vecinos - el stock ganadero en Argentina hubiese crecido en un 18 % (De 59 millones de cabezas a 69 millones) lo que implicaría una seguridad alimentaria que hoy no tenemos.
Por el contrario, dadas las malas políticas del Gobierno, nuestro stock ganadero disminuyó en un 17 % lo que implica que entre una política racional y la real (Cuadro 4) hay una diferencia de 20 millones de cabezas menos.
En este punto debemos aclarar que esto no hubiera sido sinónimo de aumento en el precio de la carne en mostrador – aunque con la actual política a partir de 2005 hasta hoy aumentó un 100 % a pesar de haberse mantenido hasta hace un mes atrás el mismo precio del novillo en pie - ya que al haberse incentivado por un efecto de compensación entre exportación y mercado interno – se hubieran hecho más novillos pesados - la carne en el mostrador sería más barata. Ejemplo claro de esto es lo que sucede en los países vecinos, como Uruguay, en el que le sobra el cuarto delantero (Es decir, asado, matambre, etc.) y lo vende a un precio muy bajo en la Argentina.

Cuadro 4: Diferencia en el stock ganadero en un escenario sin la intervención del Gobierno y el real.

 

   REAL

     2006

     2007

     2008

    2009

    2010

DIFERENCIA

58.850.817

58.281.552

55.426.699

52.378.230

48.878.230

 

 

   20.252.587

 

     - 1 %

     - 5 %

   - 5,5 %

   - 6,7 %

   BUENA

POLITÍTICA

58.850.817

61.097.817

63.524.817

66.194.817

69.130.817

 

       4,7 %

       3,9 %

     4,1 %

     4,3 %

Pérdida:

A efecto de este análisis deberíamos sumar (Cuadro 5) lo que perdimos en producción de carne, la diferencia del stock ganadero y las compensaciones pagadas por el Gobierno.

Cuadro 5: Pérdidas por la mala política ganadera del Gobierno a partir del 2005.

 Pérdida por disminución

            de stock

  20.000.000.-

   de cabezas

      1.500.-

   $/cabeza

$  30.000.000.000.-

  Pérdida en producción

            de carne

    1.330.000.-

     toneladas

    15.000.-

 $/tonelada

$  19.950.000.000.-

 Compensaciones pagadas

          desde 2005

 

 

$    1.500.000.000.-

                                                  TOTAL

$  51.450.000.000.-

Conclusiones:

La Argentina se hubiera favorecido – igual que lo hicieron países vecinos - si no se hubiera intervenido en los mercados:

- Hubiera tenido un crecimiento de alrededor del 4,2 % anual de su rodeo.
- En la actualidad – comparadas con las cifras reales - hubiera tenido 20 millones de cabezas más en su stock ganadero.
- Hubiera aumentado el stock de madres en 7 millones de cabezas.
- Hubiera producido 11 millones de terneros más.
- Hubiera producido 1.330.000 toneladas de carne más.
- No hubiera desembolsado dinero para entregar a los feed lots.

Tampoco estaríamos en la actual situación en la que, de seguir el actual consumo de carne, la única alternativa que tendremos es seguir comiéndonos el stock ganadero o traer carne desde el exterior.

Si sumamos todas las pérdidas, el País perdió $ 51.450.000.000.- por la mala política aplicada por el Gobierno a partir del 2005.