Durante una jornada a campo realizada en Chacabuco, en el marco de las estaciones técnicas DONMARIO MAS, que contó con la participación de 120 productores y asesores técnicos, el semillero DonMario presentó sus novedades en trigo, con el adelanto de su próxima genética para variedades de ciclos largo y corto, recomendaciones de manejo y el anuncio de un importante acuerdo para la investigación de eventos biotecnológicos.
Ignacio Parodi, gerente del producto Trigo de DonMario, informo que se alcanzó una alianza estratégica con la empresa europea Limagrain, uno de los principales jugadores mundiales en el mercado del trigo. En 2008, esta firma de origen francés facturó 1.200 millones de euros. Además, cada año destina 112 millones de euros a sus programas de mejoramiento.
El primer paso tras este acuerdo significará el intercambio de genética, de tecnologías y de conocimiento para el mejoramiento genético en trigo. “Nuestra apuesta es mejorar el rendimiento, la sanidad y la calidad de las semillas de trigo, y que esto genere beneficios para el productor”, aseguró.
Hoy, DonMario posee cuatro materiales en el mercado, de ciclos corto y largo (Cronox, Onix, Themix y Atlax), y otros cuatro precomerciales, de próximo lanzamiento (uno ultra precoz), que pudieron verse en la jornada de Chacabuco, en ensayos comparativos de fenología, y con diferentes fechas de siembra y densidades.
Además, DonMario apunta aumentar su presencia a escala regional. De hecho, está instalado con una empresa propia (Brasmax) en Brasil, posee una alianza con la empresa Erro en Uruguay y recientemente desembarcó en Bolivia y Paraguay, donde prevé crecer en sus programas de mejoramiento y desarrollo, así como en la oferta de materiales comerciales.
Parodi sostuvo que la región representa una gran oportunidad. Detalló que países como Uruguay y Bolivia duplicaron sus aéreas sembradas en el último ciclo. En tanto, Brasil ya alcanzó las 2,6 millones de hectáreas implantadas y Paraguay 600.000. En conjunto, la región representa casi 7 millones de hectáreas y, a su entender, podría llegar a 12 millones. “En la Argentina, en tres años podríamos volver a producir 6 millones de ha, si el clima y la política acompañan”, afirmó.
Estrategias para la sequía
Durante la jornada de DonMario, Jorge González Montaner, asesor de los Grupos CREA, destacó que el trigo es imprescindible para la rotación, con utilidades según la zona: en el norte se busca favorecer el balance de carbono y la cobertura del suelo, mientras en Chacabuco constituye un margen económico importante como doble cultivo, y en el sur es la principal fuente de ingresos, con altos rindes. “Hay que ver al trigo más allá de la coyuntura, porque es una parte fundamental de la sustentabilidad de los sistemas”, concluyó.
Montaner recomendó que en años secos, como el actual, es necesario tener muy en claro el agua disponible en el suelo al inicio de la siembra, para optar por materiales de ciclos cortos o largos, teniendo en cuenta su desarrollo radicular, y dar impulso a los rendimientos.
Según indicó, “los años se están volviendo cada vez más erráticos y el agua en el suelo empieza a tener cada vez más valor, incluso en lugares donde tenemos un buen régimen de lluvias”.
Al respecto, señaló que, con menos de 100 mm disponible de agua útil, el trigo no sería un negocio interesante. “No obstante, se existen más de 150 mm acumulados, tenemos que empezar a pensar el lugar en dónde se encuentra ese agua disponible, para optar por un ciclo largo o corto”, dijo.
El asesor ejemplificó que, en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, donde en general hay lluvias escasas durante el otoño, el agua en el suelo va a ser una herramienta fundamental. En el sudeste, en cambio, pude tener menor relevancia, pues en el 70% de los años llueve.
Optimismo
Más allá de las dificultades que atraviesa la campaña actual, los productores trigueros se mostraron optimistas, de cara a los próximos años, por el rol fundamental que posee el cereal en sus planteos. Jorge Peralta Martínez, de Salto, indicó que en su campo optó por la variedad Atlax, de ciclo corto, sobre un lote de maíz afectado por la sequía, con buena fertilidad. “El trigo es importante para la rotación, por la cobertura y por la posibilidad de acortar el año financieramente”. Además, destacó que los buenos rindes que obtiene por la mejora en genética acompañan sus decisiones.
Ignacio Feola, de 25 de Mayo, lamentó que en los establecimientos que asesora el trigo pasó a ocupar sólo un 15% en el esquema agrícola. La situación repercute en el ingreso de las empresas y en la nutrición de los suelos. No obstante, destacó la importancia de la rotación por la cobertura y la diversificación de riesgos.
En la misma zona, Eduardo Devoto advirtió que los cultivos están atravesando el llenado de granos con falta de agua, que se suma a las heladas y el ataque de enfermedades que tuvieron durante su ciclo de crecimiento. Si bien ya adoptó estrategias para hacer frente a estas limitantes, subrayó: “tratamos de no caer, de seguir asesorándonos y de incorporar nuevas tecnologías. Creemos que esto se tiene que dar vuelta y hay que seguir en carrera”.
En Lincoln, pese a haber sembrado con buena humedad, las lluvias fueron escasas durante la campaña, que registró alta temperaturas. Sin embargo, Martín Petroni, asesor de la zona, apuntó que, a futuro, si mejoraran las condiciones climáticas y las expectativas del Gobierno, muchos productores volverían a apostar al trigo, también porque permite a los productores tener liquidez para afrontar los gastos de la campaña de soja.