Los dirigentes agropecuarios recibieron finalmente la invitación del nuevo Ministerio de Agricultura, para una reunión este martes a las 9 con Julian Domínguez, confirmaron a Criticadigital fuentes agrarias a última hora del lunes, y explicaron que el encuentro será breve a raíz de un viaje que tiene programado el ministro. Será en la sede de la ex Secretaría, en Paseo Colón 602.
El vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentina (CRA), Ricardo Buryaile, ratificó que la Mesa llevará el mismo petitorio que le entregaron al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, el 31 de julio pasado, última cumbre agro-Gobierno, con un punto menos (el de la creación del Ministerio) pero algunos puntos más.
"No sólo que no cambió nada de aquel pedido sino que empeoraron algunas cosas. Por ejemplo la ley de emergencia sancionada que derogó la ley 22.913 no fue reglamentada, entonces ahora en el campo estamos sin emergencia. Los 500 millones para la sequía nunca se aplicaron. La promesa de los 200 pesos por cabeza de novillo y la devolución de las retenciones al trigo y al maíz brillan por su ausencia", agregó Buryaile.
Ante este escenario, el campo no pierde las esperanzas de que la reunión con Domínguez traiga el aire fresco que el sector está esperando desde hace tiempo, aunque siguen los reparos.
"Si bien es bueno que haya un ministerio del sector agropecuario, ahora hay que ponerle contenido porque ya nos comimos muchos amagues; ojalá este no sea un anuncio más y que de una vez por todas este Ministerio delinee las políticas agropecuarias", dijo Buryaile.
Según observaron otras fuentes del sector a Criticadigital, en la Mesa de Enlace tienen buenas referencias de Domínguez, pero su experiencia con otros interlocutores que puso la Casa Rosada desde que empezó este conflicto hace que la expectiva se mezcle con la cautela. "De nuestro lado se abrió una expectativa, y por eso admitimos un compás de espera -admitieron fuentes agrarias-, pero recién mañana vamos a darnos cuenta si el ministro tiene o no margen de acción".
Sí admitieron que la celeridad del flamante ministro para convocarlos tuvo muy buena recepción. "Antes de ir a la asunción de Domínguez, se había consensuado que le íbamos a dar por lo menos 15 días para que se acomode al cargo. Pero después, hablando con (Eduardo) Buzzi pidió sólo unos días para `acomodar el rancho´y todo fue más rápido", cerró el vocero consultado.