Entendemos que este accionar parece más un intento de coartar la libertad de expresión y de amedrentar o perseguir a aquellos que, como el grupo Clarín, se atreven a mostrar la realidad que diariamente vivimos los argentinos y no la que pretende el Gobierno, que un operativo habitual del organismo.

Este accionar, al igual que las recientes amenazas del titular de la AFIP, Echegaray, de utilizar tecnología bélica para inspeccionar a nuestros productores agropecuarios, son actitudes que generan un clima de tensión que se suma al malestar existente en la sociedad.

Creemos que acciones como las de hoy contribuyen a aumentar la desconfianza acerca de las verdaderas motivaciones del Gobierno a la hora de impulsar el proyecto de ley de medios.