La buena noticia es que los productores tienen tecnología a mano para lograr los máximos rindes posibles en cada una de las zonas productivas.
En la 12 Jornada de Actualización Técnica en Soja, realiza esta semana por
Don Mario Semillas en Pergamino con la presencia de más de 2.500 asistentes, se
presentaron las últimas innovaciones disponibles para definir los esquemas
tecnológicos más eficientes en cada situación particular, bajo el lema 7 pasos
para rendir al máximo.
Genética
En la campaña 2008/09 Don Mario lanzó la variedad DM 4670, que en los ensayos realizados en los últimos años en los principales ambientes productivos generan un rinde promedio 12% superior al registrado en condiciones equivalentes por DM 4800.
Para el próximo ciclo 2009/10 la empresa argentina introducir al mercado el cultivar DM 3810, el cual, según datos relevados en 2007/08 en ensayos realizados por la red Don Mario MAS en doce localidades, registro un rendimiento promedio 10% superior al de DM 3700 en condiciones equivalentes. Además, DM 3810 mostró un mejor comportamiento relativo en ambientes de alta aptitud agrícola.
Estos logros se obtuvieron a través de mejoramiento tradicional; los
beneficios progresivos que generamos son un beneficio para los productores y en
definitiva para el paso, apunto Gerardo Bartolomé, presiente de Don Mario.
Las compras de semilla fiscalizada y las reglas extendidas permiten generar un
círculo virtuoso a través del cual Don Mario puede seguir generando más
potencial de rinde para los productores.
A mediados de la década del 90 Don Mario fue una de las firmas semilleros pioneras en introducir en el mercado argentino el gen de tolerancia a glifosato, el cual, combinado con la siembra directa, rotaciones y adecuados esquemas de fertilización, permitió colocar en los topes del ranking de la agricultura mundial.
En estos momentos viene en camino la segunda gran ola de eventos biotecnológicos orientados a mejorar las aptitudes agronómicas de los cultivos, además de introducir aspectos cualitativos diferenciales (tales como soja con un mayor contenido de Omega-3).
En 2012 la Argentina podrá estar en condiciones para recibir nuevos eventos tecnológicos; esperamos que se pueda dar el marco legal para que eso ocurra, indico Bartolomé.
El desafío de Don Mario es desarrollar productos (germoplasma) de elite para los eventos biotecnológicos que se vienen; en 2012 ya tenemos agendados lanzamientos en Brasil; esperamos que podamos hacerlo en simultaneo con la Argentina, comento el presidente de Don Mario.
Para 2010 la empresa también tiene en carpeta el cultivar 4210, que en los ensayos mostró un mejor potencial de rinde y porte vegetativo que DM 4200 y DM 4250, además de muy bajo vuelco y buena performance sanitaria.
Otro lanzamiento para el año que viene es la variedad DM 5.9i, un cultivar de crecimiento indeterminado que mostró en los ensayos rindes superiores a los registrados por DM 5.8i en condiciones equivalentes. También estar disponible la variedad DM 6.2i indeterminada, que obtuvo saltos de rinde de entre 10% a 17% en diferentes regiones productivas.
Creemos que este es un gran aporte de mejora genética, porque en los grupos 5 y 6 es donde siempre ha costado generar saltos de potenciales de rindes, dijo Manuel Mihura, gerente de Soja de Don Mario.
Ambiente
Don Mario cuenta con 30 estaciones técnicas distribuidas en todas las regiones productivas argentinas para realizar ensayos a campo con validez estadística. También dispone en su planta de Chacabuco de un laboratorio de marcadores moleculares que le permite seleccionar con mayor precisión a los cultivares más destacados de cada camada.
Paolo De Luca, especialista del Departamento de Desarrollo Don Mario, record que la elección de cada cultivar debe realizarse siempre en función de las aptitudes estructurales y las condiciones dinámicas del ambiente.
Por ejemplo: en la estación experimental de Don Mario en Chacabuco a la fecha la disponibilidad de agua útil es del 57%, mientras que en la estación de Marcos Juárez es de apenas el 10%. Si bien en el ciclo 2008/09 en esta última se lograron rindes muy superiores a los obtenidos en Chacabuco, las condiciones de arranque del ciclo 2009710 son otras y por ende no será correcto repetir en ambos casos el mismo paquete tecnológico para buscar el mismo objetivo de rinde.
En lo que respecta a la caracterización de ambientes, son muchas las empresas agrícolas que ya están procesando información georreferenciada para caracterizar el potencial de cada sector de cada uno de los lotes por sembrar. Esto permite obtener mejores márgenes por medio de la aplicación variable de insumos (tales como fertilizantes).
De esta manera, por medio de la toma decisiones gestionada a partir de información georreferenciada, en los microambientes de mayor aptitud se genera un incremento de costos por aplicación de mayor aportes de tecnología, mientras que en los de menor aptitud solo se aplica lo necesario en función del potencial previsto. As es posible lograr una rentabilidad marginal en los microambientes más productivos y un importante ahorro de costos en aquellos de menor aptitud.
La gestión de conocimiento ambiental es una construcción que nunca termina, porque convivimos con hipótesis y no con verdades definitivas, apunto Santiago González Venzano, director de Innovación y Desarrollo para el Agro (IyDA) y uno de los mayores especialistas de agricultura por ambiente de la Argentina. La inteligencia colectiva y la colaboración por medio de Internet es la mejor garantía de este proceso.
Un aspecto fundamental de la agricultura por ambiente es que permite diseñar protocolos de decisión a partir de las particularidades intrínsecas de cada sector presente en una zona determinada.
Por ejemplo: la red RiDZO de empresarios CREA de la región Oeste de Buenos Aires identifico hasta la fecha 13 microambientes (cada uno de los cuales podrá tener luego prescripciones especificas en función de su aptitud potencial). En definitiva: se trata de diseñar reglas de decisión a medida de cada ambiente.
Cuando avanzamos en este proceso, ya no podemos decir que la soja esta rindió más que aquella, sino que la comparación entre cultivares pasa a depender de las particularidades de cada ambiente, explicó González Venzano.
Genotipo y fecha de siembra
En la zona Núcleo pampeana, según ensayos realizados en las últimas tres campañas por la red Don Mario MAS, el genotipo con mejor comportamiento resulto ser la variedad DM 4670.
DM 4670 mostró el mejor comportamiento para ambientes de alta y media-baja
productividad de la zona núcleo y, aunque presenta interacción con la variedad
DM 4970 (lo que significa que el comportamiento relativo de ambas variedades
vara según el ambiente que consideremos), esta interacción no implicó cambio de
ranking de estas variedades, estando DM 4670 en primer lugar en ambos ambientes,
comento Federico Rizzo, jefe del Departamento de Desarrollo de Don Mario.
Pero s existió interacción de la fecha de siembra. Es decir: para DM 4670 la
fecha de siembra no fue la misma en los dos niveles de ambientes evaluados.
La fecha de siembra óptima para ambientes de alta productividad resultó estar en la segunda quincena de octubre, mientras que en ambientes de media y baja productividad resultó estar entre el 5 y 20 de noviembre. El arreglo espacial no vari con la calidad del ambiente, resultando siempre ventajoso la siembra a distancias a 35 centímetros y con distribución a placa, indicó Rizzo.
En tanto, para la zona Costera de Buenos Aires, con suelos argiudoles
verticos, el genotipo DM 5.1i resultó el ganador con fechas de siembra
concentradas en la primer quincena de noviembre y sembrada a 35 centímetros con
placa. Pero dentro de esta zona con series de suelo menos restrictivas, DM 4670
apareció nuevamente como el genotipo ganador.
Para la zona Oeste Arenoso Sur, en lomas arenosas con alto porcentaje de arena,
el cultivar DM 5.1i en siembras de alrededor del 15 de noviembre y a 35
centímetros con placa y 300.000 plantas/ha, resultó ser la estructura del
cultivo ideal, explicó Rizzo.
Por último, para la región productiva Centro (centro de Santa Fe y centro-norte de Córdoba), los ensayos mostraron que la variedad DM 4670 resultó ser el genotipo ganador en los ambientes de alta productividad, mientras que DM 5.1i lo fue en los de media productividad.
Fertilización
Los déficits de nitrógeno son recurrentes en prácticamente todas las regiones sojeras argentinas. Sin embargo, la fertilización nitrogenada en soja no suele generar respuestas económicamente viables. En cuanto a la inoculación en ambientes con antecedentes de soja, esta tecnología ha mostrado resultados variables.
Sin embargo, un estudio realizado por Nitragin Argentina sobre 1154 casos relevados en las últimas ocho campañas, descubrió que en los casos en los cuales la inoculación arrojó respuestas regulares a malas (46% de la muestra) presentaban fallas en el tratamiento de la semilla. Como contrapartida, los casos de respuestas exitosas (el 54% restante) eran aquellos que contaban con una buena calidad de aplicación.
Entre las malas prácticas de inoculación detectadas, se relevaron producto y semilla tratada al sol; premezclas con tiempos mayores a los recomendados o con productos no compatibles; aplicación efectiva de dosis no recomendadas; mantenimiento y regulación ineficiente de equipos; altas cargas y alto tiempo de mezclado; y operaciones realizadas por usuarios (aplicadores) desinformados.
Cada planta inoculada se nutre a s misma; por eso es muy importante el factor de la calidad de la aplicación, comentó Martín Díaz Zorita, investigador de Conicet-Faba y de Nitración Argentina.
Más allá de las decisiones de fertilización que cada productor tome en la presente campaña 2009/10, Díaz Zorita recomendó no dejar de preguntarse cual será la respuesta productiva generada con aplicaciones nitrógeno, fósforo y azufre, dado que en ambientes degradados con varios años de agricultura continua más de uno podrá llevarse una sorpresa.
Malezas
El modelo productivo actual se caracteriza por sistemas en siembra directa
con escasez rotaciones y una marcada tendencia al monocultivo de soja
desarrollado a partir un uso intenso de unos pocos herbicidas, particularmente
del glifosato.
Esto en su momento solución muchos problemas. Pero con el tiempo generó otros
nuevos: el aumento en el número y densidad de especies de difícil control o
tolerantes a glifosato.
La razón del problema actual reside en el uso rutinario, muchas veces irracional, del glifosato, fuera de un programa de manejo que considere un monitoreo adecuado de las malezas, además de los factores biológicos involucrados, la confección de registros, así como las rotaciones y el uso de diferentes herbicidas combinados con métodos de control no químicos, apuntó Juan C. Papa, investigador del rea de Protección Vegetal del INTA Oliveros.
La cuestión es que en algunas oportunidades se pretende solucionar un nuevo problema con herramientas que fueron deseadas para gestionar problemas ya superados. Se produce as una reiteración de tratamientos fallidos con aportes excesivos de herbicidas al sistema, algo que genera un costo creciente tanto en términos ambientales como económicos (y que además no soluciona el problema de base).

Tenemos que volver a acostumbrarnos a monitorear las malezas, pero hacerlo en serio y de manera regular; no desde la camioneta y rapidito, recomendó Juan Papa.
El investigador del INTA Oliveros indicó que en el actual contexto es fundamental volver a acostumbrarse a controlar malezas pequeñas para poder realizar tratamientos efectivos a tiempo, los cuales en muchas casos requieren en dosis adecuadas la complementación del glifosato con otros herbicidas (hormonales, de contacto, residuales, etcétera).
Hay una idea generalizada de que el problemas de las malezas se va a solucionar con la introducción de nuevos productos, sobre todo en muchos agrónomos jóvenes que se iniciaron con el glifosato, dijo Papa. pero si seguimos con el círculo vicioso del glifosato, lo que podemos afirmar es que vamos a tener más problemas de resistencia a glifosato.
En estos momentos existen tres especies nuevas sospechosas de tener algún tipo de resistencia al glifosato. Se trata de Chenopodium album, Conyza bonariensis y Echinochloa colona.
Las malezas son un problema real y es necesario asumir una actitud proactiva frente al problema; debemos emplear de manera inteligente las herramientas de control disponible, además de buscar maneras más sustentables de producir; en ese sentido, las rotaciones son vitales para extender la vida útil de los herbicidas, advirtió el investigador.
Insectos
La extensión generalizada del cultivo de soja también está generando en muchos casos serios problemas de insectos. El primer aspecto para generar un control efectivo de plagas es realizar el seguimiento periódico con recursos humanos capacitados y provistos de métodos de muestreo confiables y adaptados para el sistema de producción actual.
El paño vertical es una herramienta probada y efectiva para realizar muestreos de insectos con los espaciamientos que se están empleando en los sistemas productivos argentinos, explicó Rubén Massaro, investigador del INTA Oliveros, aunque aclara que el instrumento por emplear debe ser validado por un profesional, no hacerlo como a m se me ocurre.
En la campaña 2008/09 las plagas más frecuentes observadas en los cultivos fueron bolillera (una oruga que se alimenta de las semillas de la soja), trips, arauela roja y las chinches.

Con el monocultivo de soja cada vez vamos a tener más plagas y las nuevas hay que detectarla muy temprano, alertó Massaro. Con las chinches ya no es suficiente detectarlas en el lote: tenemos que adelantarnos y poder detectar también los huevos, agregó.
En cualquier caso, Massaro aconseja evitar aplicar el chorro de piretroide que algunos productores emplean para quedarse tranquilos cuando detectan presencias de plagas. Con esa práctica lo que hacemos es desproteger el cultivo, porque durante alrededor de 30 das eliminamos a muchos enemigos naturales de los insectos dañinos para la soja, explicó el técnico del INTA Oliveros.
Enfermedades
La presencia de enfermedades especialmente las de fin de ciclo o EFC es un problema en crecimiento en sistemas de monocultivo de soja en siembra directa. La cuestión es que los encargados de campo no suelen tener las herramientas necesarias para detectar la presencia de la vasta cantidad de patógenos presentes en el cultivo de soja.
Es hora de ponerse en campaña para eliminar las enfermedades de fin de ciclo
y entender que estos hongos pueden estar actuando sin que podamos verlos y que
pueden llevarse una buena parte del rinde, indicó Marcelo Carmona, especialista
en fitopatologa de la Fauba. Tenemos que aprender a tomar al ambiente como
aliado en el control de hongos.
Carmona, en el ámbito de la Cátedra de Fitopatologa de la Fauba, está
desarrollando un sistema de puntuación que sirva como guía en la determinación
de la necesidad o no de aplicar fungicidas en soja para las EFC.
La guía consiste en una grilla con puntos o temas por contestar, a partir de los cuales el usuario puede obtener un determinado puntaje que le permita orientarse sobre que decisión conviene tomar. En cualquier caso, la ventana óptima para un tratamiento se ubica entre R3 y R5.
Carmona además record que una gran proporción de patógenos pueden ser transportados por semilla, sobrevivir con ella por largos períodos y ser introducidos en nuevos campos. La semilla, por lo tanto, está directamente relacionada en la continuidad del ciclo biológico de los patógenos de una generación a otra del hospedante. Las muertes de semillas se diluyen por el aumento de la densidad de siembra; por eso no se ven como un problema, apuntó.
Uno de los problemas asociados a la semilla es la importante presencia de mancha de ojo de rana observada en la última campaña (con perdidas productivas que en algunos casos llegaron al 20% del rinde potencial). Compren la idea de medicina preventiva: analicen la semilla antes de la siembra. Si su semilla provino de lotes que tuvieron mancha de ojo de rana, hagan análisis de semilla, recomendó.
La rotación es una estrategia que deberá cumplirse como método de control, porque los hongos que integran las EFC no se mueven a grandes distancias y no atacan al maíz; al menos los lotes destinados a semilla deberán estar s o s en sistemas de rotación, aconseja Carmona.
Una investigación presentada en China
Federico Rizzo y Paolo de Luca, del departamento de Promoción y Desarrollo de Don Mario, realizaron un trabajo en el cual se demostró científicamente la conveniencia de sembrar la soja con distanciamientos menores a 52 centímetros y con distribuciones a placa. El documento fue presentado en la VIII World Soybean Conference Research, realizada en agosto pasado en Beijing, China.
El trabajo se basó en 16 experiencias a campo, con validez estadística, distribuidas a lo largo de diferentes ambientes productivos de la región núcleo pampeana y durante tres campañas contrastantes.
La reducción en el distanciamiento entre hileras por debajo de los 52 centímetros en las cuatro comparaciones evaluadas (52 versus 35 placa; 52 versus 35 chorrillo; 52 versus 23 placa; y 52 versus 17,5 chorrillo) género incrementos significativos en los rendimientos medios, que variaron entre los 319 kg/ha (+7,5%) hasta los 508 kg/ha (+11,6%).
También se evalúo la interacción entre el espaciamiento entre hileras y otras variables (campaña, localidad, fecha de siembra y cultivar). Los resultados mostraron que, aún en los casos en donde se detectaron interacciones entre algunas de las variables y el espaciamiento, la respuesta a la reducción en el espaciamiento fue siempre positiva.
Por otra parte, la mejora en la distribución de siembra dentro del surco (es decir, pasar de un planteo de 35 centímetros chorrillo a uno de 35 centímetros placa) provoco un incremento significativo del rendimiento medio de 240 kg/ha (+4%), no detectándose interacciones significativas entre la distribución de semillas y la localidad, ni entre la distribución de semillas y el cultivas, ni tampoco la triple interacción (distribución por cultivar por localidad).
El trabajo probó y cuantificó la conveniencia de mejorar la estructura del cultivo de soja en variedades de grupos 3 y 4 hacia planteos menores a los 52 centímetros y sembrados a placa. El planteo de 35 centímetros placa fue el que arrojo los mayores incrementos en rendimiento con respecto a los 52 centímetros, presentando picos de incremento cercanos a los 900 kg/ha con variedades del grupo de madurez 3 y siembras de octubre.