Tres representantes de empresas internacionales líderes en biotecnología y una investigadora del ámbito público se refirieron al problema de la escasez del agua y disertaron sobre la importancia de profundizar los estudios para obtener cultivos con mayores niveles de tolerancia a la sequía.
Con más de 2200 asistentes y tres salas acondicionadas para los paneles y conferencias, continúa este jueves en el Centro de Convenciones Metropolitano de Rosario el XVII Congreso de AAPRESID “EcoProgreso”.
Durante la jornada la actividad central de la mañana estuvo centrada en el Simposio Internacional del Agua que reunió a investigadores del sector público y a especialistas de destacadas empresas mundiales líderes en biotecnología.
El eje central del debate durante las cuatro conferencias estuvo centrado en el problema de la escasez de agua a futuro y en el desafío de generar conocimiento biotecnológico que derive en la obtención de plantas susceptibles de tener una mayor tolerancia a la sequía.
Frente a un 2050 que se avizora con 9 mil millones de habitantes en todo el planeta, una demanda global de calorías que se duplicará en el 2025, una limitada superficie de tierras aprovechables y el agotamiento de las energías no renovables, se perfila de manera inexorable un fuerte crecimiento de la demanda de alimentos y la necesidad de producir bioenergía a gran escala. El desafío en este contexto es cómo mejorar el rendimiento de los cultivos sin incrementar notablemente las superficies de hectáreas cultivadas y optimizando al máximo el aprovechamiento de los recursos.
Para echar luz sobre estos temas AAPRESID invitó a tres representantes de las empresas internacionales líderes en biotecnología como son Monsanto, Pioneer y Syngenta y a una investigadora de la Universidad del Litoral que trabaja en conjunto con el Conicet y la firma Bioceres.
Mecanismos fisiológicos para mejorar la tolerancia a sequía en maíz
La primera de las disertaciones estuvo a cargo Jeffrey Schusster, investigador responsable de ensayos de estrés hídrico a campo de Pioneer Hi-Bred International, EE.UU, quien se explayó sobre los “Mecanismos fisiológicos para mejorar la tolerancia a sequía en maíz”.
El especialista se refirió al desafío de construir conocimiento sobre el legado de más de 50 años de mejoramiento para obtener óptimos niveles de tolerancia a la sequía y puntualizó las diversas pruebas que están realizando en los terrenos más adversos de Norteamérica y Chile, con híbridos desarrollados especialmente para lograr una mayor cantidad de granos en la planta con un uso reducido del agua. Schusster destacó que la meta de esa compañía es mejorar la estabilidad del rendimiento del maíz bajo sequía sin costos de productividad. Con gráficos y estadísticas, el disertante explicó al auditorio los logros obtenidos en la materia y compartió los resultados alcanzados hasta el momento.
Más tarde fue el turno de la Directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, Raquel Chan, que se refirió al trabajo de investigación que viene realizando en conjunto con el Conicet y con la empresa Bioceres. Se trata de un trabajo de ingeniería genética para desarrollar semillas tolerantes a la sequía, al frío, a la salinidad y a los insectos.
La especialista describió todo el proceso de laboratorio a la hora de analizar la caracterización funcional de genes de girasol que codifican FTs pertenecientes a una familia denominada HD-Zip. “Entre éstos, HAHB4 expresado en Arabidopsis en forma constitutiva genera plantas tolerantes a condiciones de sequía y salinidad”.
Chan explicó que durante los análisis se comprobó además, aunque accidentalmente, que la inclusión de ese gen presentaba además una notable tolerancia a insectos.
Más tarde explicó que las mismas pruebas realizadas en Arabidopsis se llevaron a plantas de girasol en laboratorios y aseguró que en esa instancia se comprobó que lo que habían visto que se daba en arabidopsis ocurría igualmente para el caso del girasol.
Chan indicó que con el apoyo de Bioceres, aplicaron esas transformaciones en plantas de interés agronómicas como el maíz, la soja y el girasol y precisó que actualmente se están evaluando los ensayos realizados.
Biotecnología aplicada al estrés hídrico en maíz
A su turno, Dusty Post, Líder Global de la Tecnología de maíz de Monsanto, disertó sobre “Biotecnología aplicada al estrés hídrico en maíz”. La especialista trazó una reseña del panorama que se avizora para las próximas décadas en materia de aumento poblacional y demanda de alimentos y precisó los objetivos de la compañía que integra: “Para el 2030 Monsanto se compromete a duplicar los rindes en sus cultivos centrales de maíz, soja y algodón con respecto a la cantidades arrojadas en el 2000”.
En sintonía con la propuesta, aportó números concretos: “En Estados Unidos se pasará de producir 8,6 tn/ha de maíz en 2000 a 18,84 tn/ha en 2030”. El mismo incremento del aprovechamiento está estimado para la soja que ascenderá de 2,49 tn/ha a 5,38 tn/ha y el algodón que subirá de 708 kg/ha en 2000 a 1456 kg/ha en 2030.
En esa línea, Post se refirió a las líneas de investigación que profundiza Monsanto en los distintos países del mundo para dar respuestas efectivas a estas demandas y se explayó en el estudio concreto de los ensayos con plantas de maíz genéticamente modificadas que demostraron una notable tolerancia a la sequía.
Post destacó la importancia del aprovechamiento del agua y dedicó un párrafo aparte a la situación de sequía que atraviesan actualmente varias provincias argentinas. Así, valoró la incorporación de la siembra directa en nuestro país recordando que ese sistema de cultivo ayuda a retener la humedad para que llegue mejor a las plantas aunque remarcó que de cara al futuro será crucial la incorporación progresiva en Argentina de nuevos variedades genéticamente modificadas con tolerancia a la sequía.
Aplicaciones biotecnológicas y no biotecnológicas para resistencia a sequía
Más tarde, el líder de investigación y desarrollo en Latinoamérica de Syngenta, Gloverson Lamego Moro, se animó al castellano y disertó por primera vez en ese idioma. Con un tono simpático y descontracturado, el brasileño cautivó al auditorio por su lenguaje fresco y se refirió a las “Aplicaciones biotecnológicas y no biotecnológicas para resistencia a sequía”.
“Al llegar al Congreso me han preguntado por qué es tan importante el tema del agua”, comenzó Moro y agregó: “Es importante por necesidad y por conocimiento”.
Al igual que el resto de los disertantes, el especialista se explayó sobre la escasez del agua, dijo que un tercio de la población ya sufre su falta y que ese porcentaje se duplicará llegando al 2030. Además agregó que el cambio climático será otro factor excluyente que provocará grandes sequías en todo el mundo. “Frente a esto, es preciso desarrollar el conocimiento y aplicarlo al mejoramiento de las plantas para tolerar la sequía” y sostener la productividad en el largo plazo.
En ese sentido, explicó que desde Syngenta vienen trabajando sobre el tema en dos líneas de trabajo diferenciadas: un enfoque químico y el otro genético.
Sobre el primero especificó que se trata del Concepto Invisa, un químico que bloquea el receptor de etileno, ayuda a retener las cualidades y el funcionamiento integral de la planta y suprime las respuestas relacionadas al estrés hídrico de los cultivos.
Para el caso de las pruebas en arroz se determinó un aumento de la producción de entre un 10 y un 15 por ciento y para el algodón se comprobó un incremento significativo de retención de cápsulas.
En tanto, Moro indicó que desde el punto de vista del enfoque genético se trabaja fuertemente en dos líneas complementarias. Por un lado, el mejoramiento de las plantas, con genes nativos y caracteres multigenes que dan como resultado la optimización de la planta y por el otro, la transgénesis que implica el desarrollo de funciones totalmente nuevas con genes únicos apilados.
Más tarde, el disertante se refirió a las investigaciones desarrolladas para maximizar la tolerancia a la sequía durante el período de floración que es según su visión el momento más crítico de utilización del agua. “Si somos capaces de proteger la planta aquí, podemos garantizar rindes mayores y sobre ese aspecto puntual venimos trabajando en Syngenta”, resaltó al tiempo que adelantó que en 2011 tienen programado el lanzamiento de los primeros híbridos con tolerancia a sequía.