Durante la primera jornada, la sala Seguridad Dekalb quedó inaugurada con la ponencia “Prospectiva 2020: Qué debemos hacer los próximos veinte años”, a cargo del Ingeniero Agrónomo, Fernando Vilella, miembro del Programa de Agronegocios y Alimentos FAUBA de Buenos.

El disertante trazó un panorama sobre la evolución mundial en materia de población, alimentación y recursos naturales escasos y se explayó sobre los desafíos que tiene Argentina en ese contexto para desarrollar a futuro su producción agroindustrial.

En esa línea, explicó que el país “tiene un panorama muy alentador para desplegar un negocio más competitivo en la agroindustria y los alimentos”. Entre las principales razones que propiciarán en el futuro este despegue, Vilella enumeró:

El aumento de la población mundial con el consecuente incremento de la demanda de alimentos y remarcó que la producción de esos productos se verá favorecida en nuestra región debido a que en países como la India o China ya son casi nulas las superficies agrícolas aprovechables.

El ingeniero agrónomo remarcó además la relevancia del aprovechamiento del agua como otro de los recursos naturales escasos y destacó la importancia del reservorio de agua de la cuenca del Río de la Plata. “El futuro para Argentina es prometedor, si hacemos las cosas correctamente”, expresó Vilella y destacó algunas de las cosas más valiosas que tiene el país para hacer viable esa posibildiad: Territorio, agua, ambiente relativamente sano, productores capacitados, experiencia y competitividad. 

Sin embargo, para que todo esto sea factible advirtió: “Hay que aumentar la productividad de manera sustentable, con un manejo eficiente de los recursos, un uso adecuado de las herramientas de gestión de la producción y una profundización del desarrollo biotecnológico”.

Vilella indicó que de cara a los próximos diez años debe haber un gran acompañamiento del Estado que facilite la producción y remarcó la necesidad de elaborar un plan estratégico para consensuar políticas a largo plazo que permitan sostener una economía y una moneda estable, desarrollar infraestructura productiva, promover formas asociativas e incluir más fuertemente a los mercados europeos y asiáticos tanto para vender los productos del sector agroindustrial como para extender transferencia tecnológica.

“Argentina puede ser el nuevo surtidor biológico del siglo XXI”, confío Vilella aunque aseguró que para que eso ocurra debe consolidarse antes un Plan Agroindustrial Argentina 2020 nacional, inclusivo, federal, equitativo y moderno.