El Gobierno tiene claro que los dirigentes del campo llegan a la cita de este viernes con una mezcla de desconfianza y escepticismo. Por eso, desde el oficialismo buscan mostrarse conciliadores y dispuestos a lograr acuerdos que permitan destrabar el largo conflicto. "Mi objetivo es resolver el tema", afirmó el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, el principal alfil K en la cumbre con los ruralistas.

Desde temprano, el titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, intentó marcar la cancha de los temas que se tratarán en la reunión. "Se necesita un cambio de actitud de parte del Gobierno para negociar un acuerdo en niveles tolerables para las retenciones a las exportaciones de granos”, consideró el dirigente.

Además, Buzzi aclaró que si Aníbal Fernández “tiene margen puede llevar un proceso de negociación" y reclamó que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no esté "otra vez en el medio de un conflicto, espero que desaparezca su sombra en la reunión".

El jefe de Gabinete evitó dar precisiones de la propuesta que hará a la Comisión de Enlace. En cambio, intentó ahuyentar uno de los fantasmas que más preocupan a las entidades: la influencia de Néstor Kirchner en la definición de las medidas que la Casa Rosada podría anunciar a los ruralistas.

"Sería un gesto de denigrar, de ofender, de dejar de lado a la Presidente, y él no lo haría”, planteó Fernández en declaraciones a radio Mitre.

La Casa Rosada volverá a abrir sus puertas este viernes a la Comisión de Enlace del campo, que se reunirá con el jefe de Gabinete después de más de un año de la última reunión en ese lugar y de 16 meses de conflicto.

El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, bajó su tono tras el duro discurso del lunes en una asamblea de productores y señaló que si la Presidenta fuera mañana a la inauguración de la Rural, "sería el inicio de una nueva relación".

La Comisión de Enlace volverá a reunirse este viernes, al mediodía, en el predio de Palermo para terminar de pulir el documento que pretende dejar sobre el escritorio de Fernández.

Entre otras cosas, el Gobierno propondría una rebaja sustancial de las retenciones que se cobran a las exportaciones de maíz y trigo. Hasta ahora, los funcionarios nacionales llegaban a las reuniones con la Mesa de Enlace sin ofrecer nada en concreto, lo que terminaba por dificultar las negociaciones.

Ese escenario cambiaría, según ratifican todas las fuentes consultadas. Aun así, la Casa Rosada insistirá con su postura de mantener en el 35% las retenciones para las exportaciones de soja, contaron fuentes oficiales involucradas en el tema.