Por primera vez desde marzo y tras las elecciones legislativas, el Gobierno y el campo volverán a encontrarse hoy para intentar una salida al conflicto que los enfrenta desde al menos marzo de 2008. La reunión de la que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, será el anfitrión, es central –para el oficialismo, la oposición, empresarios y sindicalistas– porque servirá para medir el éxito o el fracaso del llamado al diálogo que el Gobierno lanzó tras el 28 de junio.
“Tenemos la obligación de llegar a acuerdos y consensos. Todos tenemos que hacer esfuerzos”, enfatizó ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante un acto en Córdoba en el que anunció incentivos para los tamberos (ver pág 3).
El encuentro presidido por Aníbal Fernández marcará, además, el retorno de los máximos dirigentes nacionales del agro a la Casa Rosada, después de un año. La última vez que estuvieron fue para un acto oficial: cuando asumió el ahora ex jefe de ministros Sergio Massa.
Para la nueva cumbre, desde Jefatura de Gabinete se trabajó durante toda la semana para ofrecerle soluciones a los dirigentes rurales. Además del incentivo a los tamberos, están listas medidas para los criadores de ganado y una reducción en las retenciones, cercana al 50%, al trigo, el maíz y el girasol. La soja quedará afuera de la oferta. En el Gobierno tienen en claro que que el cultivo no debe ser beneficiado con reducción de alícuotas, dado que su valor (ayer cerró a u$s 414 la tonelada en Chicago, el mayor valor en un mes) y la previsión de que se cubrirá más de 75% de la superficie sembrada en esta campaña.
En tanto, con una mezcla de escepticismo y expectativas, los presidentes de las cuatro entidades rurales –Hugo Biolcati (SRA); Eduardo Buzzi (FAA); Mario Llambías (CRA) y Carlos Garetto (Coninagro)– terminarán de pulir esta mañana un documento para presentar a Aníbal Fernández en el que plasmarán los puntos críticos que pretenden sean solucionados a la brevedad posible para poder avanzar en el diálogo y calmar a las bases.
Básicamente, y junto a sus reiterados pedidos por eliminación de las retenciones al trigo y el maíz y reducción de esas alícuotas para la soja y el girasol, los ruralistas enfatizarán ante Aníbal que “no tiene sentido discutir nada si no hay un cambio en las condiciones de comercialización”, comentaron desde las entidades.
En ese marco, los reclamos agropecuarios se centrarán en la eliminación de las trabas para la exportación –Roe verde, blanco, encajes productivos y limitaciones a las ventas externas de carne– que establece la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca). También pedirán que se aceleren soluciones de fondo para la lechería: fin de la intervención al mercado; créditos baratos para capital de trabajo y mejora en los plazos de pago. Al respecto, consideraron que el aumento del subsidio a los productores aparece como “más de lo mismo”, cuando el sector “requiere cambios de fondo”, sostuvo Llambías.
El presidente de CRA aclaró que “la reunión puede durar poco si no se ve un cambio de actitud”. Biolcati, en tanto, manifestó que “la oportunidad de cambio es ahora”, pero se mostró poco esperanzado en que esa sea voluntad oficial. Y remarcó: “Tengo un enorme deseo de estar equivocado”.