Buenos Aires - “Los próximos avances en materia de biotecnología están relacionados con la tolerancia al estrés abiótico, con eventos capaces de mejorar el aprovechamiento de nutrientes y la tolerancia a sequía”, afirmó Juan Kiekebusch, Director de Asuntos Regulatorios para América latina de Syngenta Semillas, durante su disertación en el Biotech Forum 2009, donde expuso en representación de la Asociación Semilleros Argentinos (ASA).

“Desarrollar cultivos capaces de hacer un uso eficiente del agua es parte del avance hacia una agricultura sustentable que nos permita asegurar una producción de alimentos suficientes para una población mundial en crecimiento”, dijo Kiekebusch.

El disertante se refirió también al avance de Brasil en materia de biotecnología vegetal. “Ningún otro país en Latinoamérica tiene una cantidad tan importante de eventos aprobados como la Argentina. Sin embargo, en los últimos dos años Brasil ha avanzado muy fuertemente, lo que demuestra que ha tomado una decisión política clara en favor de la biotecnología”.

El desarrollo de la biotecnología aplicada a la agricultura está creciendo aceleradamente en todo el mundo y la Argentina, históricamente líder en la materia a nivel regional, hoy enfrenta un escenario que podría hacerle perder ese liderazgo en el corto plazo. Las consecuencias desfavorables de esta situación son varias, pero seguramente la más negativa será la pérdida de competitividad de nuestras exportaciones agropecuarias por el aumento en los costos de producción.

En este contexto, Kiekebusch consideró positiva la decisión de la Secretaría de Agricultura de elevar la Oficina de Biotecnología al rango de Dirección y se refirió también a la continuidad de la aplicación de la “política espejo” (1) por parte de la Argentina: “La adopción de la política espejo en los últimos años ha significado beneficios importantes para nuestro país. Sin embargo, el rápido avance de la ciencia y la aparición de nuevos jugadores que amenazan el liderazgo de la Argentina en la materia nos hacen pensar que estamos ante un momento clave para revisar la conveniencia de su aplicación”.

(1) Se conoce como “política espejo” al régimen adoptado por algunos países -entre ellos la Argentina- para la introducción de organismos genéticamente modificados (OGM’s) en la agricultura. Mediante esta política las autoridades aprueban exclusivamente aquellos eventos vegetales que hubieran sido previamente autorizados por la Unión Europea, por tratarse del principal mercado de exportación de granos.