Los precios agrícolas mundiales evolucionarán al alza en los próximos diez años aunque sin llegar a los picos que alcanzaron durante la crisis alimentaria de 2006-2008, indicaron la OCDE y la FAO en su informe anual sobre las Perspectivas Agrícolas publicado hoy.

Este año, los precios agrícolas mundiales continúan en niveles elevados pero se orientaron a la baja tras las escalada que se produjo entre 2006 y 2008, lo que provocó protestas sociales en diferentes partes del mundo, indicaron la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y la Agencia de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

"La persistente debilidad de la economía mundial frenará los precios de los productos básicos agrícolas para los próximos 2 o 3 años, periodo luego del cual, con la recuperación económica, deberían repuntar", subraya el informe, lo que beneficiaría a los países con un sector agrícola fuerte, entre ellos de América Latina.

Durante los próximos diez años, los precios de las producciones vegetales (cereales, azúcar...) deberían aumentar entre 10% y 20% en términos reales con respecto al promedio de 1997-2006, mientras que el de los cárnicos se estabilizará, destaca el estudio.

Para 2018, el precio de los productos lácteos debería ser "levemente" más elevado que durante el periodo 1997-2006.

"Pese a las importantes consecuencias de la crisis financiera mundial y de la recesión económica en todos los sectores de la economía; se espera que la agricultura tenga una mejoría relativa, como consecuencia del reciente periodo de ingresos relativamente altos y de una demanda de alimentos relativamente poco elástica con respecto al ingreso", añade el informe señalando el "potencial de crecimiento" de la productividad.

El aumento de 40% de la producción agrícola mundial para 2018 no parece ser "irrealista" a condición de realizar las inversiones necesarias y de hacer frente a algunos riesgos "importantes", entre ellos el que concierne a los recursos hídricos, afirman las dos organizaciones.

El informe advierte sobre los riesgos de "estrés hídrico" vinculado al cambio climático (inundaciones, sequías...) cuando el sector agrícola ya utiliza el 44% del total del agua consumida en los países de la OCDE y más del 60% en cantidad de otros países.

Las dos organizaciones subrayan la urgencia de "asegurar la seguridad alimenticia" cuando casi mil millones de personas sufrirán por el hambre este año.