José Crettaz
LA NACION
La sede porteña de la Federación Agraria Argentina (FAA) parece un comité de campaña: hay propaganda electoral, boletas desparramadas, preparativos para actos y candidatos que van y vienen. Los postulantes, que no son del mismo partido, no discuten ni se agreden, al contrario, se hacen chistes y parecen divertirse. Estos candidatos coinciden en su pertenencia a la entidad agropecuaria, que está a punto de dar forma a una bancada propia en el Congreso.
Ayer, la FAA presentó a los cinco dirigentes que el 28 competirán por bancas en el Parlamento nacional y en la Legislatura bonaerense: los candidatos a diputados nacionales del Acuerdo Cívico y Social (ACyS), Ulises Forte (La Pampa), Pablo Orsolini (Chaco) y Juan Casañas (Tucumán); la postulante al mismo cargo por Unión por Córdoba-PJ, Estela Garnero, y el candidato a legislador provincial de Unión Pro, Jorge Solmi.
"No importa de qué opción electoral venimos sino hacia dónde vamos. Lo que hay acá es una vocación de representar a esa sociedad que fue capaz de movilizarse y le dijo basta a la monarquía", arengó el titular de la FAA, Eduardo Buzzi. Con él, todos los candidatos coincidieron en las más duras críticas al Gobierno, al que la entidad apoyó en los primeros meses de la gestión de Néstor Kirchner.
Los candidatos de la FAA se comprometieron a impulsar los proyectos de ley por los que la entidad viene bregando desde hace años: la creación de un instituto de promoción de la lechería, un plan de recuperación de la ganadería bovina y la baja de las retenciones a las exportaciones. La lista incluye otras dos iniciativas que no tienen el acompañamiento del resto de las entidades que integran la Comisión de Enlace del campo: una ley de contratos de arrendamientos y restricciones a la propiedad extranjera de la tierra.
Forte y Orsolini encabezan las boletas del ACyS en sus respectivas provincias y es casi seguro su ingreso en el Congreso. Garnero, que ocupa el segundo lugar del oficialismo cordobés, también podría ingresar. Lo de Casañas, en cambio, será más difícil.
Tras la presentación de los candidatos, los ruralistas intercambiaron experiencias. Orsolini contó que tuvo que vender "dos jaulas de vacas a $ 1 el kilo" para pagar parte de la campaña. "Nosotros tenemos un empate técnico, pero estamos ganando", se entusiasmó Forte. "A mí me faltan 15.000 votos para entrar por la minoría, pero faltan 10 días de campaña", confesó Casañas.
"Soy nieta de inmigrantes piamonteses y arrendatarios. Quiero llevar la palabra de la FAA y de los productores en general, con voz y voto al Congreso", afirmó Garnero. "Queremos desarrollo local y arraigo para que la gente no se amontone en el conurbano", prometió Solmi.