EDITORIAL:
El sector de ganados y carnes, tal como lo venimos anunciando en los dos últimos años, se encamina de manera paulatina a una producción de carne insuficiente para abastecer al mercado interno y generar saldos exportables como en la actualidad.
Este concepto se fundamenta en los datos que se detallan en los distintos capítulos del presente Informe. Sin embargo, al contrario de lo que piensan otros analistas sectoriales, nosotros creemos que la Argentina no importará carne para el consumo interno, ya que tenemos la convicción de que cuando los niveles de producción sean insuficientes para mantener el consumo interno y las exportaciones actuales, serán los precios minoristas los que subirán de forma significativa y reducirán el consumo “per cápita” de los 70 kilos/año actuales a un nivel de alrededor de 55 kilos/año.
Sin lugar a dudas, en este escenario los sustitutos naturales –cerdo y pollo– compensarán la caída del consumo de carne bovina.
El ocultamiento de las estadísticas sectoriales por parte de los organismos oficiales se verifica con lo realizado por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), la cual publicó su último informe mensual referido a la actividad frigorífica vacuna en diciembre del año pasado, cuando presentó los datos correspondientes al período enero-noviembre de 2008.
La decisión oficial de ocultar la información constituye un claro respaldo al escenario que venimos planteando desde comienzos de 2007 y que está caracterizado por:
1. Reducción de las existencias vacunas, producto de una faena récord, apoyada en la de la falta de estímulo para invertir en la cría/recría de ganado;
2. Liquidación de vientres, que permite un alto nivel de producción de carne vacuna, lo que se torna insostenible en el mediano plazo,
3. Identificación de la exportación como mercado competitivo del consumo interno y no complementario, lo que lleva a establecer trabas crecientes para exportar productos cárnicos, desalentando el desarrollo armónico de ambos mercados y la mayor generación de valor,
4. Perspectivas negativas en materia de producción, consumo y exportaciones a partir de 2010, todo lo cual se reflejará en un continuo encarecimiento relativo de la carne vacuna.
El análisis que desarrollamos en este Informe demuestra que la industria frigorífica vacuna registró niveles de actividad récord en los últimos dos años, sobre la base de una participación históricamente elevada de las hembras en la faena (lo que implica reducción de existencias) y en la expansión de la actividad del engorde a corral que aceleró el proceso de invernada y por lo tanto contribuyó a ampliar la disponibilidad de hacienda (joven) para enviar a faena (mientras los índices de preñez y parición resultaron normales). A ello se agregó a partir de mediados del año pasado el impacto negativo de la intensa y prolongada sequía registrada en las principales zonas productoras, que todo indica se mantendrá este año. Esta forzó la venta anticipada de animales jóvenes y la liquidación de madres, lo cual amplió la faena en el corto plazo. Pero, a su vez, la sequía profundizará también el escenario que planteamos para los próximos dos años, ya que la pérdida de animales (madres y terneros) y el desmejoramiento de los índices de preñez y parición derivados de la mala alimentación, se traducirá en una menor cantidad de animales disponibles para faenar.
¿Cómo se logró un nivel récord de faena? A través de dos vías.
En primer lugar, el récord de faena vacuna observado a partir de 2007 estuvo explicado básicamente por la elevada liquidación de hembras y continuó en forma ininterrumpida hasta el presente, acumulando ya 30 meses
Al considerar los resultados de la segunda campaña de vacunación anti-aftosa realizada durante 2008 (2º semestre), la contracción de las existencias se amplió a 4,9% interanual, lo que implicó casi 3 millones de dosis menos que un año atrás y un total de animales vacunados de 57,736 millones, el guarismo más bajo del período 2003-2008.
En segundo lugar, existe entre los integrantes de la cadena de valor cárnica una visión compartida en lo que respecta al rol que jugó y que continúa jugando la actividad de engorde a corral, concentrada fundamentalmente en animales jóvenes, en la expansión y en el sostenimiento de la faena en niveles históricamente elevados.
De acuerdo con nuestras estimaciones, la producción de carne vacuna alcanzó un volumen de alrededor de 830 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) en el primer trimestre de 2009.
INDICADORES ECONÓMICOS SECTORIALES:
1. FAENA VACUNA Y EXISTENCIAS – IMPACTO DE LA LIQUIDACIÓN DE HEMBRAS, DEL FEED LOT Y DE LA SEQUÍA
Entre los variados y crecientes problemas que enfrenta la cadena de valor de la carne vacuna argentina desde comienzos de 2005, el ocultamiento de las estadísticas sectoriales por parte de los organismos oficiales ocupa un lugar cada vez más importante.
La última vez que la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) publicó un informe mensual referido a la actividad frigorífica vacuna fue en diciembre del año pasado, cuando presentó los datos correspondientes al período enero-noviembre de 2008. En tanto, para las ‘especies menores’, como el organismo clasifica a las producciones porcina, caprina, ovina y equina, la última presentación incluyó los datos del período enero-diciembre de 2008.
En consecuencia, hace cinco meses que la ONCCA no publica información correspondiente a la actividad frigorífica vacuna. Ahora, como los datos existen, porque los frigoríficos reportan al organismo en forma continua, es evidente que se trata de un caso de ocultamiento de información.
La decisión oficial de ocultar la información constituye un claro respaldo al escenario que venimos planteando desde comienzos de 2007 y que está caracterizado por:
1. Reducción de las existencias vacunas, producto de una faena récord, apoyada en la de la falta de estímulo para invertir en la cría/recría de ganado (a lo cual se sumó la sequía del último año),
2. Liquidación de vientres que permite un alto nivel de producción de carne vacuna, lo que se torna insostenible en el mediano plazo,
3. Identificación de la exportación como mercado competitivo del consumo interno y no complementario, lo que lleva a establecer trabas crecientes para exportar productos cárnicos, desalentando el desarrollo armónico de ambos mercados y la mayor generación de valor,
4. Perspectivas negativas en materia de producción, consumo y exportaciones a partir de 2010, todo lo cual se reflejará en un continuo encarecimiento relativo de la carne vacuna.
De acuerdo con nuestras estimaciones, basadas en las consultas a referentes calificados del sector, en el primer trimestre de 2009 la industria frigorífica vacuna faenó alrededor de 3,845 millones de cabezas.
En términos interanuales esto implicó un alza de la faena de 15,8% interanual, que se explicó totalmente por el impacto del paro agropecuario que se inició en marzo del año pasado y por el hecho de que en 2008 Semana Santa cayó en marzo (este año en abril).
En línea con nuestro escenario planteado más arriba, la faena de hacienda vacuna registrada en enero-marzo de 2009 fue la más elevada para el primer trimestre en el período 1990-2009. Pero, si descontamos los efectos señalados en el párrafo anterior, la faena del primer trimestre de 2008 hubiera resultado similar. Por lo tanto, podemos inferir que la actividad alcanzó un nuevo máximo durante 2008, que el mismo se prolongó hasta 2009 y que la tendencia creciente que venía exhibiendo la faena en los últimos años se confirmó como insostenible.
El análisis que desarrollamos a continuación demuestra que la industria frigorífica vacuna registró niveles de actividad récord en los últimos dos años, sobre la base de una participación históricamente elevada de las hembras en la faena (lo que implica reducción de existencias) y en la expansión de la actividad del engorde a corral que aceleró el proceso de invernada y por lo tanto contribuyó a ampliar la disponibilidad de hacienda (joven) para enviar a faena (mientras los índices de preñez y parición resultaron normales). A ello se agregó a partir de mediados del año pasado el impacto negativo de la intensa y prolongada sequía registrada en las principales zonas productoras, que todo indica se mantendrá este año. Esta forzó la venta anticipada de animales jóvenes y la liquidación de madres, lo cual amplió la faena en el corto plazo. Pero, a su vez, la sequía profundizará también el escenario que planteamos para los próximos dos años, ya que la pérdida de animales (madres y terneros) y el desmejoramiento de los índices de preñez y parición derivados de la mala alimentación, se traducirá en una menor cantidad de animales disponibles para faenar.
¿Cómo se logró un nivel récord de faena? A través de dos vías.
En primer lugar, el récord de faena vacuna observado a partir de 2007 estuvo explicado básicamente por la elevada liquidación de hembras. Este proceso comenzó en el último trimestre de 2006, tal como lo advertimos en el Informe Nº 78 (enero de 2007) y continuó en forma ininterrumpida hasta el presente, acumulando ya 30 meses (si tenemos en cuenta que no hubo cambios en las señales recibidas por los productores, entonces podemos inferir que el proceso ya se extendió a 32 meses).
La participación de las hembras fue de 45,8% en el cuarto trimestre de 2006, luego subió a 47,5% durante 2007 y llegó a 48,0% en 2008. En particular, debemos destacar que en 2007 y 2008 el aumento de la participación se dio tanto por una mayor faena de hembras en términos absolutos como por una reducción absoluta de la matanza de machos. En el primer cuarto del corriente año la participación de las hembras marcó un registro de 48,5%, quedando ubicado apenas 0,3 puntos porcentuales por debajo del récord correspondiente al primer trimestre de 2008 (el récord histórico para el trimestre en el período 1990-2009). Las mayores faenas de vacas y de vaquillonas son las que sustentaron este proceso.
Asimismo, en el Informe Nº 100 (enero de 2009) destacamos que los datos de la primera campaña de vacunación anti-aftosa correspondiente a 2008 (1º semestre) nos respaldaban, ya que se habían aplicado 904.827 menos que un año atrás (-1,5% interanual), de las cuales 89,0% habían correspondido a las categorías vaca y vaquillona (51,7% y 37,3%, respectivamente).
Pues bien, al considerar los resultados de la segunda campaña de vacunación anti-aftosa realizada durante 2008 (2º semestre), nuestro escenario se refuerza, aunque en este análisis no es posible identificar en forma precisa cuánto de la caída se debió al proceso de liquidación derivado de las señales recibidas por los productores y cuánto se debió al impacto de la sequía registrada en las zonas productoras. Esto es algo que ya habíamos advertido en el Informe anterior.
En el siguiente cuadro presentamos los resultados correspondientes a las segundas campañas de vacunación anti-aftosa del período 2005-2008. Del mismo surge que el proceso de reducción de aplicación de dosis comenzó en el segundo semestre de 2007, con lo cual el proceso de reducción de stocks ya lleva 18 meses y se extenderá a los dos años al cierre del próximo mes.
En la segunda campaña de 2007 se aplicó 1,0% menos de dosis, es decir 592.984 menos que en la segunda campaña de 2006, quedando el total en 60,709 millones. Las reducciones estuvieron concentradas en las categorías vaquillonas (-3,2%), vacas (-1,1%) y novillos (-5,6%, categoría que ya venía en retroceso desde 2005), en tanto que en las demás categorías se aplicaron más dosis en términos interanuales. En la segunda campaña de 2008 la contracción se amplió a 4,9% interanual, lo que implicó casi 3 millones de dosis menos que un año atrás y un total de animales vacunados de 57,736 millones, el guarismo más bajo del período 2003-2008.
El proceso de liquidación y los efectos de la sequía se observan claramente en el hecho de que las categorías más afectadas fueron vacas, terneros y terneras. En el caso de las vacas, se aplicaron casi 1,5 millones de dosis menos que un año atrás, explicando la mitad de la contracción interanual total. En el caso de los terneros y terneras, la retracción fue de 1 millón de cabezas en conjunto, lo que explicó otro 34,1% de la caída total.

En segundo lugar, existe entre los integrantes de la cadena de valor cárnica una visión compartida en lo que respecta al rol que jugó y que continúa jugando la actividad de engorde a corral, concentrada fundamentalmente en animales jóvenes, en la expansión y en el sostenimiento de la faena en niveles históricamente elevados.
El desarrollo de la ganadería intensiva contribuyó a acelerar el proceso de invernada con respecto al engorde a campo, lo cual permitió en los últimos años contar una mayor disponibilidad de hacienda terminada para enviar a faena.






2. PRODUCCIÓN DE CARNE:
De acuerdo con nuestras estimaciones, la producción de carne vacuna alcanzó un volumen de alrededor de 830 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) en el primer trimestre de 2009.
En línea con lo establecido en la sección anterior, en términos interanuales la producción de carne habría aumentado 18,0% interanual, crecimiento totalmente explicado por la reducción de la producción observada en marzo de 2008, producto del inicio del paro agropecuario y de que Semana Santa cayó en aquel mes (cuando en 2009 lo hizo en abril).



3. EVOLUCIÓN DE LAS EXPORTACIONES:
En marzo de 2009 el Senasa certificó exportaciones de carne vacuna por un total de 45.429 toneladas peso producto (tn pp), el volumen más alto de los últimos dieciséis meses. En comparación con marzo de 2008, y por los motivos ya señalados en las secciones anteriores, las exportaciones cárnicas registraron un crecimiento de 36,6%.
En lo que respecta a la facturación por los envíos al exterior, en el tercer mes del año alcanzó un nivel de 150,0 millones de dólares fob, valor que se ubicó ‘apenas’ 12,5% por encima del registrado en marzo de 2008.
La diferencia de performance entre volúmenes y valores exportados se explicó por la caída del precio internacional de la carne vacuna medido en dólares estadounidenses, producto del cambio que se produjo en el contexto internacional a partir del segundo trimestre de 2008. En los últimos doce meses el precio promedio de exportación descendió desde 4.009 dólares fob por tn pp hasta 3.302 dólares fob por tn pp, acumulando una caída de 17,6%. Sin embargo, debemos destacar que desde fines de 2008 hasta la actualidad el precio promedio de exportación se estabilizó, habiéndose ubicado en marzo 3,3% por encima del promedio correspondiente al primer trimestre del año (esto aplica también a los casos de los cortes Hilton y de las menudencias y vísceras).
Tal como lo señalamos en Informes anteriores, la profundización de la crisis financiera internacional a partir del segundo trimestre de 2008 provocó un proceso de ‘vuelo a la calidad’, lo que se tradujo en una significativa y repentina apreciación del dólar y, por lo tanto, en una retracción de los precios de los principales commodities medidos en esta moneda (unidad de cuenta). Esto pareciera haberse estabilizado desde finales de 2008. Pero, al mismo tiempo, la crisis desencadenó un brusco enfriamiento de la economía mundial, que en el caso de los países desarrollados se transformó en una significativa recesión (con el consecuente aumento del desempleo), dando lugar a un proceso de enfriamiento de la demanda internacional.
En enero-marzo de 2009 los frigoríficos argentinos enviaron al exterior 122.774 tn pp, lo que significó un aumento de 4,1% con respecto al mismo período de 2008. En términos absolutos, se exportaron 4.848 tn pp más que un año atrás. Convertidos a toneladas res con hueso (tn r/c/h), en el período analizado los embarques representaron un total de 128,7 mil tn r/c/h. En este caso el crecimiento fue 4,8% interanual (+5,8 mil tn r/c/h).
En la comparación con el primer cuarto de 2008, los embarques de cortes Hilton crecieron 52,0% (10.698 tn pp), los de carnes procesadas 24,4% (8.209 tn pp) y los de menudencias y vísceras 5,6% (39.190 tn pp). A la inversa, los de cortes congelados y frescos extra Hilton, los más importantes, descendieron 3,7% anual (64.677 tn pp).
Los ingresos por ventas registrados en los primeros tres meses de 2009 fueron de 392,7 millones de dólares fob, los cuales resultaron 9,1% inferiores a los obtenidos un año atrás.
Por los cortes congelados y frescos extra Hilton se facturaron 211,9 millones de dólares fob, es decir 52,1 millones de dólares menos que en enero-marzo de 2008 (-19,7%). De esta manera, su importancia en el total de ingresos descendió desde 61,1% hasta 54,0%.
El resto de los productos exportados ganó participación en la facturación total. En el caso particular de los cortes Hilton, los ingresos llegaron a casi 100 millones de dólares fob, ubicándose 2,9% por encima de los de un año atrás. Su importancia en el total subió de 22,1% a 24,9% de los ingresos totales, si bien quedó lejos del guarismo alcanzado en el primer trimestre de 2007 (28,5%).
Tal como lo señalamos más arriba, el proceso de corrección de precios internacionales iniciado en el segundo trimestre de 2008 hizo que el promedio del primer cuarto de 2009 se ubicara 12,7% por debajo del registrado en igual período de 2008, quedando en un nivel de 3.198 dólares fob por tn pp. El impacto de la apreciación del dólar en el lapso considerado se aprecia mejor cuando tenemos en cuenta que el precio promedio de exportación del primer trimestre de 2009 medido en euros resultó 0,5% superior al verificado un año atrás (2.453 euros por tn pp vs. 2.441 euros por tn pp).
En lo que transcurrió de 2009 el precio promedio de los cortes Hilton descendió 32,3% anual en dólares, hasta ubicarse en 9.157 dólares fob por tn pp. El de los cortes congelados y frescos extra-Hilton disminuyó 16,6% anual y se ubicó en 3.277 dólares fob por tn pp. El precio promedio de las menudencias también cayó (-6,2%; hasta 1.307 dólares fob por tn pp). A la inversa, el precio promedio de las carnes procesadas subió 21,5% interanual, hasta situarse en 3.844 dólares fob por tn pp.
Cuando analizamos los destinos a los cuales se exportó, en enero-marzo del corriente año los principales fueron Rusia, Hong Kong, Israel, Alemania, Chile, Venezuela, Holanda, Italia, Congo (ex Zaire) y Angola, que en conjunto representaron 76,4% del total. La Unión Europea como región fue el segundo destino en importancia, con 18,7% del total.
En materia de ingresos por ventas, los destinos más importantes fueron, en orden descendente, Alemania, Rusia, Holanda, Italia, Israel, Hong Kong, Chile, Venezuela, EE.UU. y Brasil. Estos compradores representaron 82,7% del total facturado. Si consideramos a la Unión Europea como región, fue la más importante con 40,5% del total.
En lo que va de 2009 la Unión Europea (UE) compró 22.946 tn pp por un valor total de 158,8 millones de dólares fob. Del volumen exportado, 47,0% correspondió a la cuota Hilton. En cambio, por una cuestión de precios relativos, la cuota Hilton explicó 62% del pago total realizado por los importadores de la UE a los exportadores argentinos.
En términos interanuales, la UE adquirió un volumen 14,3% superior y pagó 11,5% menos, producto de la caída de los precios internacionales (-22,5%). En particular, y como ya lo referenciamos más arriba, el precio promedio de los cortes Hilton cayó 32,3% interanual. Entre los períodos analizados la UE ganó importancia relativa en términos de cantidades, al pasar su participación en el total de 17,0% a 18,7% del total, en tanto que en valores perdió, desde 41,6% hasta 40,5% del total.
En el caso de Alemania, el principal cliente de los frigoríficos argentinos dentro de la UE y el cuarto en el ranking general, las compras llegaron a 8.763 tn pp (38,2% del volumen total enviado a esta región) por las cuales pagaron 69,9 millones de dólares fob (44,0% del valor total enviado a la UE).
En el inicio de 2009 Rusia se mantuvo como el principal comprador de carne vacuna argentina, habiendo absorbido 24,8% del total exportado en el período analizado (30.475 tn pp, básicamente de cortes congelados). En términos interanuales compró apenas 1,0% más que un año atrás. En total pagó 53,1 millones de dólares fob, es decir 25,4% menos que en el primer cuarto de 2008. El precio promedio cayó 26,1% interanual, hasta ubicarse en 1.740 dólares por tn pp.
Este año Israel superó en importancia a Chile y se ubicó como tercer comprador, con 9.237 tn pp por las cuales pagó 30,9 millones de dólares fob. El precio promedio de los cortes enviados a este destino fue de 3.343 dólares por tn pp (+10,4% interanual). Del total exportado, la mayor parte correspondió a cortes frescos y congelados y el resto a menudencias y vísceras.
Los envíos a Chile sumaron 7.840 tn pp en los primeros tres meses del año, equivalentes a 73,4% de los realizados en igual lapso del año anterior. Los ingresos por ventas llegaron a 24,1 millones de dólares fob y resultaron casi 40% inferiores a los de un año atrás. El precio promedio bajó 18,3% interanual, hasta alcanzar un nivel de 3.070 dólares por tn pp. Chile sólo compró cortes frescos.
Por último, Hong Kong adquirió 13.294 tn pp y se mantuvo como el segundo comprador en importancia, detrás de Rusia, con casi la totalidad de los embarques con menudencias y vísceras. En total pagó 25,5 millones de dólares fob. El volumen exportado subió 20,5% interanual, en tanto que la facturación subió 10,4% interanual. La diferencia se debió a la caída de 8,4% interanual en el precio promedio, que llegó a 1.919 dólares por tn pp.









4. CONSUMO INTERNO:
De acuerdo con nuestras estimaciones de faena y producción de carne y con las estadísticas de exportaciones que publica regularmente Senasa, en el primer trimestre de 2009 el mercado interno habría absorbido alrededor de 701 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna, lo que representa un crecimiento de 20,8% interanual.
Sin embargo, el nivel de consumo interno total del primer trimestre de 2008 no constituye una referencia válida, ya que los datos de faena y exportaciones se vieron alterados en marzo de aquel año por el paro agropecuario. La comparación con igual trimestre de 2007 arrojó un alza de sólo 5,3%.

En lo que respecta al consumo interno por habitante, en enero-marzo de 2009 alcanzó un nivel de 70,0 kilogramos/año, guarismo que resultó 3,4% superior al registrado en igual lapso de 2007 (por los motivos referidos más arriba, la comparación con el primer trimestre de 2008 no es válida).


