La Federación Agraria Argentina reitera el pedido de audiencia a la presidente del Banco de la Nación Argentina, Lic. Mercedes Marcó del Pont, ante la difícil situación que están padeciendo miles de pequeños y medianos productores agropecuarios de todo el país endeudados con dicha entidad. “La gran mayoría de esos productores ha demostrado su voluntad de pago, pero lamentablemente no han encontrado una propuesta de refinanciación y cancelación de deudas adecuada para una realidad marcada por la fuerte caída de la rentabilidad y sucesivos estados de emergencia y desastre, que no solo comprenden la producción lechera, ganadera o de economías regionales, sino también a las producciones granarías”, explicó el secretario gremial de la FAA, Omar Barchetta.

Además, en relación a la responsabilidad que el Banco Nación tiene en la profundización de dicha problemática, Barchetta denunció: “Gran responsabilidad tienen las líneas gerenciales del Banco y sus abogados ya que no facilitan la solución de este conflicto. Es muy grave que como única propuesta se pretenda judicializar las deudas. Esto a punto tal que se dicten las sentencias de remate de campos tratando de ‘quebrar’ a los productores económica y moralmente, arrastrándolos a una situación límite por la cual muchos terminan vendiendo sus campos y parte de su historia para poder cumplir con una entidad bancaria oficial”.

Por último, el secretario gremial de FAA afirmó: “Como es de público conocimiento la deuda del total de los productores no alcanza a representar una suma importante de dinero, más aún conociendo lo que aporta el sector agropecuario a las arcas estatales, entonces lo que se necesita es la clara voluntad política que favorezca la producción nacional en manos de los pequeños y medianos productores. Por lo tanto, y con el firme objetivo de no llegar a situaciones extremas que ninguno de nosotros alienta, le solicitamos a la presidente Marcó del Pont que de forma urgente nos brinde una audiencia para buscar una salida de fondo y definitiva al problema, y evitar el remate de miles de campos que expulsaría de su actividad a tantos productores del interior profundo del país”.