Buenos Aires – El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), participó del Taller de Certificación Fitosanitaria Electrónica que se llevó a cabo en Ottawa, Canadá, entre el 19 y 21 de mayo, donde asistieron países miembros de las distintas Organizaciones Regionales de Protección Fitosanitarias (ORPF) para debatir la futura implementación del certificado fitosanitario electrónico.

Del taller, que fue realizado por la Organización Norteamérica de Protección a las Plantas (NAPPO por sus siglas en inglés), participaron técnicos del Centro Regional Metropolitano del Senasa, de la Coordinación de Gestión Técnica del Organismo y del área de Legales del Programa de Apoyo al Fortalecimiento Institucional del Senasa de la UE (PAFIS).

Expusieron sus avances, los países que ya tienen desarrollado un esquema de certificación basado en el lenguaje xml, que define los elementos de los datos que deben constar en un certificado fitosanitario, basados en el cumplimiento de la Norma Internacional en Materia Fitosanitaria (NIMF) N°12.

El objetivo es poner a consideración de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) el cambio de la certificación en papel hacia la certificación electrónica

Las principales ventajas de este cambio radican en la velocidad y seguridad de la transmisión de los datos, ya que la información se intercambia entre las Organizaciones Nacionales de Protección Fitosanitarias (ONPF) en forma directa.

El esquema de certificación fitosanitaria electrónica está incluido en un paquete más amplio, propuesto por la Organización Mundial de Aduanas, que contó con un representante en el Taller, quien explicó el concepto de “Ventanilla única”, que impulsa la facilitación y manejo del riesgo en el comercio internacional de productos reglamentados.

Al finalizar el taller, se resolvió establecer grupos de trabajo multidisciplinarios en los que participará el Senasa, donde se discutirá un esquema viable para ser puesto a prueba, los problemas de la transición y la necesidad de la mayor estandarización posible del contenido de los campos a completar en el certificado fitosanitario en base a la experiencia de los técnicos, las necesidades de los operadores de comercio exterior y de acuerdo a los requisitos de la NIMF N° 12.