De las 20 a 25 auditorías que recibe el Paraguay todos los años, para ser habilitado como proveedor de carne, solo cinco o seis misiones cumplen un verdadero trabajo técnico. El resto lamentablemente viene de paseo, en carácter de turistas, pagados incluso por el país anfitrión, es este caso por Paraguay, sostuvo el Dr. Hugo Corrales, presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).

“La solicitud paraguaya en varios foros internacionales fue de que la OIE haga el esfuerzo y que la evaluación que hace mitigue en algo la presencia masiva de auditorías”, señaló Corrales.

Fue en el marco de la presentación de la nueva misión de la OIE que inició en la víspera una evaluación del servicio veterinario, la misma que ya fue practicada a los servicios veterinarios de cerca de 100 países de todo el mundo.

Preguntado si es posible estandarizar las auditorías de los países importadores de carne, el jefe de la misión de la OIE, Dr. Alex Thiermann, dijo que justamente ese es el objetivo de esta evaluación.

“Exactamente, ese es el fin. La OIE no tiene poder policíaco pero sí continúa desarrollando herramientas que minimicen estas auditorías o visitas excesivas”, afirmó.

Añadió que, por un lado, se tienen las normas internacionales que han sido aprobadas y están vigentes, incluso bajo la jurisdicción de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Pero, a pesar de que las normas son muy científicas y están aprobadas por todos los países miembros, se tienen muchos ejemplos donde el país importador no respeta esas normas, enfatizó, aunque recordó además que cada país es soberano de tomar las medidas que considere necesarias para protegerse.

La evaluación, que se realiza a través de la herramienta “PVS” abarcará los aspectos técnicos, administrativos y operativos del Senacsa y los resultados, con las fortalezas y debilidades del servicio veterinario, estarán en unos tres meses, manifestó Alex Thiermann.