La nueva ley federal de carnes que durante las reuniones entre funcionarios del gobierno y la comisión de enlace se acordó consensuar para enviar al Congreso de la nación, ya se encuentra en el despacho de la presidenta de la nación.

La norma fue elaborada en el ámbito del ministerio de la producción y la titular de esa cartera, Débora Giorgi, ordenó las puntadas finales al texto en acuerdo con las entidades de la comisión de enlace, en una serie de reuniones técnicas entre el sector público y privado tal como se había anunciado en reiteradas ocasiones tras el encuentro de los martes.

“Estamos de acuerdo con el texto de la ley, y así se lo hicimos saber a los funcionarios” indicó en diálogo con El Enfiteuta el vicepresidente de CRA, Néstor Roulet. No obstante el dirigente confederado aclaró que en el actual contexto ganadero, la ley “es como una aspirina, que no resuelve el desastre” que padece la actividad pecuaria.

La crisis ganadera desde las entidades es la consecunecia de las políticas de intervención que se gestaron desde 2006 con el cierre de la exportación y una posterior cupificación, más las acciones que emprendió en el mercado de hacienda el secretario de comercio interior Guillermo Moreno.

A estas medidas se añadieron las regulaciones de la Oncca, y los permisos para la exportación de carne mediante el ROE rojo, que desencadenó todo tipo de críticas desde el sector ganadero a las autoridades. Todo se agravó con la sequía que redujo la oferta de ganado bovino en unos 2 millones de cabezas según estimaciones privadas.

La norma abarca aspectos que atañen a la comercialización como la comercialización por cortes en lugar de la media res, un aspecto que desató una fuerte polémica en el sector frigorífico hace un año y medio.

Sin embargo, desde el sector ganadero entidades como CRA creen que este tipo de medidas ayudaría a optimizar la distribución de cortes caros en barrios pudientes, y cortes baratos en las zonas más humildes.

De ese modo se espera reducir la presión sobre la exportación de los cortes más costosos y en consecuencia que se mejore el precio del animal de exportación. Otra de las cuestiones que resolvería la nueva ley de carnes como se anunció en su momento apunta a terminar con el doble estándar sanitario en materia de comercio interno y externo.

En rigor la norma a ser tratada hace muchos años que se viene anunciando desde le Ejecutivo, e incluso el ex titular de la cartera agrícola, Javier De Urquiza, llegó a presentar un anteproyecto de ley que nunca fue presentado en el Congreso.

Mientras tanto el titular de la comisión de Agricultura de la Cámara baja, Alberto Cantero Gutiérrez, confirmó a El Enfiteuta que está próxima a ser remitida la ley a Diputados, aunque no pudo precisar la fecha en la que sería enviada.

La semana pasada circuló una versión que señalaba que por estos días desde el Ejecutivo podría anunciarse en un acto oficial la firma del proyecto por parte de la presidenta, que cuenta con el respaldo de las entidades de la comisión de enlace, de manera excepcionalísima.

De ser así habrá que interpretar que al acto serían invitadas las entidades como suele hacerse con los distintos sectores productivos o económicos para los cuales se anuncia una medida de estas características.

Cantero Gutiérrez aseguró que dará prioridad a la ley de carnes prometida en el tratamiento de la comisión que preside, y que el oficialismo buscará tratarla en forma conjunta con otras comisiones de giro para que la Cámara la sancione en un trámite rápido.

La otra iniciativa que podría ser enviada conjuntamente con la ley federal de carnes es la que impulsa un beneficio impositivo para la producción de novillos pesados que permite descontar del impuesto a las ganancias los ingresos producidos por los kilos de carne que superen los 400kg del animal.

Otra de las medidas que fue anunciada por la ministra de la producción desde hace más de 45 días pero que aún no fue remitida al Congreso de la Nación.

El Enfiteuta