Una nueva Campaña con muchas expectativas de rindes

La campaña agrícola argentina de 2026/27 se perfila con una producción estimada de 158 millones de toneladas para los seis principales cultivos, según detalló la ingeniera agrónoma Cecilia Conde, reconocida especialista en análisis agropecuarios. Este volumen representa un leve aumento respecto a los 157 millones del año anterior, aunque con cambios significativos en la composición de cultivos.

El trigo, que el año pasado alcanzó un récord de 27,8 millones de toneladas, se proyecta con una caída a 23,4 millones debido a una reducción del área sembrada y algunas heladas que afectaron el desarrollo del cultivo. A pesar de ello, sigue siendo la segunda mejor campaña para este cereal en la historia reciente del país.

En cebada, la superficie disminuyó en 30.000 hectáreas, con una producción estimada en 5 millones de toneladas, inferior a las 5,4 millones del ciclo anterior. Esta baja se atribuye principalmente a rindes menores esperados, aunque se mantienen condiciones favorables en general.

 

Una gruesa que promete 

El maíz cerró 2023 con una producción de 64 millones de toneladas y para 2024 se estima una cifra similar, con 8,4 millones de hectáreas sembradas. Sin embargo, se observa un cambio en la distribución geográfica y temporal, con mayor predominio del maíz temprano, que históricamente rinde mejor en años con mayor humedad como el actual ciclo Niña.

La soja presenta un crecimiento modesto en área, con un aumento de 200.000 hectáreas, alcanzando una producción estimada de 53,6 millones de toneladas, frente a los 50,1 millones del año anterior. Este incremento se concentra principalmente en la región del NEA, impulsado por la demanda y mejores condiciones hídricas.

El girasol continúa su expansión sostenida, con un área de 3,1 millones de hectáreas y una producción que supera los 7 millones de toneladas. Este cultivo se consolida especialmente en el norte del país, beneficiado por la humedad registrada durante el invierno.

 

Un mayor uso de tecnología de cultivos

Desde el punto de vista tecnológico, Conde destacó que los productores están aumentando el uso de agricultura de precisión y aplicación variable de insumos para mejorar la eficiencia y sostenibilidad. Esto se suma al incremento del consumo interno de maíz, vinculado al crecimiento de la ganadería y la producción de bioenergías, que diversifican la demanda del cereal.

El equipo de análisis de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, liderado por la Ing. Agr. Cecilia Conde y compuesto por especialistas en cada cultivo, realiza relevamientos semanales con la colaboración de más de mil productores y acopios, lo que permite ajustar las estimaciones con información actualizada y confiable para el sector agropecuario argentino.