Ignacio Lartirigoyen, empresario del sector agropecuario, comparte una visión optimista sobre el presente y futuro del campo argentino. A pesar de las dificultades y comentarios negativos que circulan, destaca un ambiente donde la inversión comienza a moverse y el capital vuelve a mirar con interés al sector agroindustrial.
El empresario resalta que la estabilidad política, en particular la continuidad del actual presidente, es clave para que las políticas de retenciones y apertura al mercado sigan consolidándose y generen confianza en los inversores. Considera que mientras se mantenga esta estabilidad, es posible que se vean brotes verdes en distintos sectores.
Respecto a las campañas agrícolas, Lartirigoyen comenta que las temporadas 2024-2025 y 2025-2026 fueron buenas en términos productivos y que hay expectativas positivas para la campaña 2026-2027, siempre que las condiciones climáticas acompañen. La demanda de tierras y la apuesta a la siembra siguen firmes entre los productores.
Sobre el liderazgo en el sector, señala que aunque faltan grandes referentes que impulsen proyectos ambiciosos, existe una nueva generación de jóvenes emprendedores que están haciendo un trabajo destacado en distintas provincias. Ejemplifica con una empresa en Salta manejada por jóvenes de 30 años que generan empleo y desarrollo.
Lartirigoyen ve un campo argentino con potencial para crecer, siempre que se mantenga la estabilidad política, se promueva la descentralización y se apoye a los nuevos líderes que apuestan por el desarrollo regional y productivo.
Finalmente, destaca la importancia de la inversión y la confianza para que el sector agropecuario siga siendo motor de la economía argentina, con campañas productivas y generación de empleo en todo el territorio nacional.


