Sin dudas, fueron las medidas dispuestas por la Reserva Federal de EE.UU. las que impulsaron el despegue de los precios.

¿A qué nos referimos? Pues bien, la Reserva Federal brindó aire al mercado de Chicago, al contemplar el aporte de 300 mil millones de dólares en los mercados financieros, mediante la compra de bonos del Estado y la ampliación de compras de deuda que tienen el respaldo de hipotecas. Es una cifra impresionante.

Ello impulsó al dólar a la baja. Lo llevó a que tomara un camino descendente, frente a las otras divisas. Por ende, las exportaciones de granos de EE.UU.  quedaron más competitivas y más atractivas las importaciones de los países fuera del dólar, como Japón, Asia y la Unión Europea.

Esta inyección de dinero, a la que podríamos llamar “keynesiana”, deriva en un fuerte temor por mayor inflación en EE.UU. Por ello, muchos inversores financieros toman a los commodities como una buena opción para reserva de valor de sus activos, y así, la demanda por granos crece.

La Reserva Federal crearía dinero, en lugar de hacer uso de sus reservas y esta sola intención provoca que los tenedores de dólares busquen otras alternativas, como los commodities, para guardar sus ahorros e inversiones.

¿Habría comenzado un breve pero real círculo de precios?  Y… ¿estas cuestiones lo retroalimentan? Es muy posible que así sea.

Por esta misma razón, es probable que el precio del petróleo siga en aumento. De ser así, ello acentuará las mejoras de los granos.

Frente a este panorama, los Fondos de Inversión comienzan a moverse como peces en el agua. Dado el miedo a la inflación, la alternativa de los commodities surge con fuerza renovada.

Y por si ello no fuera poco, el conflicto argentino, tan irracional como peligroso, hace de palanca en los mercados agrícolas mundiales, sobre todo de la soja. No sólo la expectativa de una cosecha magra sino, también, el propio conflicto, que paraliza los mercados, actúan en los mercados mundiales. Como todos sabemos, los primeros lotes cosechados dan tristeza.

La historia argentina revela nuestra tendencia a la destrucción. El contexto para los granos (soja) no es malo, más bien es una oportunidad para crecer y aprender de la experiencia de la seca. Pero estamos en contra de nosotros mismos y ello hace subir los precios.

Como en otras ocasiones, estamos en el centro del mundo, lamentablemente, no para bien sino para mal.