El encuentro que mantendrán esta tarde el gobierno nacional y las entidades de la Mesa de Enlace será el último antes de las elecciones que el kirchnerismo sueña con realizar el 28 de junio. Por lo menos, ése es el plan que anuncian desde la residencia de Olivos. Los funcionarios del Poder Ejecutivo que asistirán a la cita en el cuarto piso del Ministerio de Producción irán con una indicación clara: si no hay acuerdo, los ruralistas deberán esperar a la votación para volver a discutir sobre la agenda que le plantean al Gobierno.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, se reunió anoche en Olivos con el matrimonio presidencial para ajustar los detalles de la propuesta que esbozará junto a la ministra de Producción, Débora Giorgi. Fuentes oficiales aseguraron a este diario que la administración K arrimará nuevos incentivos para intentar saldar la contienda, pero remarcaron que serán los últimos.

Tras el anuncio del viernes pasado en Chubut, el matrimonio presidencial pretende concentrarse en la batalla electoral, en la que apuesta a recuperar la legitimidad que perdió durante 2008. Si la movida oficial prospera –algo que ahora parece al menos complicado–, los Kirchner suponen que no quedará espacio para “reclamos sectoriales”, como califican a las demandas ruralistas. “Ya no hay margen para seguir discutiendo. Que armen sus listas y se presenten a elecciones. Si ganan, seguirán sembrando soja”, le dijo a Crítica de la Argentina un funcionario de acceso permanente a la intimidad de la Quinta de Olivos. La intención del oficialismo sería derivar las negociaciones a una mesa en la que técnicos de uno y otro sector afinen el lápiz en busca de un acuerdo.

En despachos oficiales insistían ayer en que –de persistir las divergencias– se reflotará el proyecto de crear una agencia de comercialización que intervenga en el mercado de granos, el cual vendrá acompañado por el de la estatización del Banco Hipotecario.

Del lado del ruralismo, también parecen suscribir el ultimátum oficial, pero con razones opuestas. Un dirigente de la Federación Agraria le dijo ayer a este diario: “Si el Gobierno no lleva nada a la reunión, seguro que va a ser la última. Los productores nos piden que no nos prestemos a que nos usen. La paciencia se consumió”.

En declaraciones a la agencia DyN, el jefe de la FAA entrerriana, Alfredo De Angeli, advirtió que, si el jueves el oficialismo no da quórum para tratar la baja de las retenciones, “el escenario en las rutas va a ser como el del año pasado”. La Mesa de Enlace pretende que esta tarde se aborde “seriamente” el tema de la emergencia agropecuaria y que el Gobierno conceda “una baja en las retenciones para trigo, maíz, girasol y sorgo”, según dijo Eduardo Buzzi, titular de la FAA. Pese a eso, la dirigencia rural parece coincidir en que si el Congreso aprueba el adelantamiento de las elecciones, cambiará el mapa político. “Desplazan los temas del agro de la agenda y nos eclipsan el proyecto de las retenciones en el Congreso. Además, los que quieran ser candidatos se van a dedicar a eso”, afirman en la Federación Agraria.

Desde la Sociedad Rural sostuvieron ayer que sus demandas no pueden esperar a junio. “En este nuevo escenario hay dos posibilidades: que el Gobierno trate de arreglar más rápido el problema o que ni siquiera lo intente. Yo no creo que el Gobierno quiera hacer campaña con este conflicto abierto”, afirmó un importante dirigente de la SRA.