En la Casa Rosada daban anoche por seguro contar con los votos, tanto en Diputados como en el Senado, para aprobar sin contratiempos el proyecto para adelantar al 28 de junio las elecciones legislativas que, según la ley electoral, deberían celebrarse el último domingo de octubre.
Al final de la jornada, el clima que reinaba en Balcarce 50 era de aparente tranquilidad, pese a que la tarea que le aguarda al oficialismo en el Congreso no resultará tan sencilla.
Por lo pronto, la oposición –todavía descolocada por la sorpresiva jugada de Néstor Kirchner–logró mover el avispero al conciliar sobre la hora una postura común en contra del proyecto que la presidenta Cristina Kirchner envió ayer al Congreso apenas regresó de El Calafate.
En la Rosada, sin embargo, aseguraban que la movida opositora “no alterará” los planes oficiales. “Nunca esperamos que la oposición acompañara la iniciativa”, repetían anoche en el primer piso de la sede gubernamental.
Lo cierto es que Cristina pasó ayer rauda por la Casa Rosada para darle salida a la iniciativa oficial y voló luego a la quinta de Olivos junto al ministro del Interior, Florencio Randazzo para encontrarse con Néstor Kirchner.
Según fuentes oficiales, se trató de un encuentro para analizar temas de gestión. Pero todo indica que la pareja presidencial y Randazzo hicieron también un repaso voto a voto sobre el nuevo escenario, conocida ya la decisión de los santafesinos Carlos Reutemann y Roxana Latorre de votar en contra del proyecto de adelantamiento electoral. Según el conteo que hacían anoche funcionarios nacionales, el oficialismo contaría en Diputados 133 votos positivos (cuatro más de los que necesita para aprobar la ley), entre propios y aliados, mientras que en el Senado, tendría entre 41 y 43 (se necesitan 37), incluyendo a los legisladores de Tierra del Fuego y Neuquén que acompañarían la iniciativa K.
Retomar la iniciativa
Un colaborador que acompaña a Néstor y Cristina desde sus tiempos en Río Gallegos, contó a este diario que el objetivo central del matrimonio con el adelantamiento de las elecciones fue poner en consideración de la gente el modelo de Gobierno, con la firme intención de retomar la iniciativa política en caso de lograr un triunfo.
Según el confidente, los Kirchner se vieron obligados a patear el tablero por la presión que ejercían sobre el Gobierno los sucesivos desdoblamientos electorales en las provincias y la jugada opositora de convocar a una sesión especial en el Congreso para bajar las retenciones a la soja.
“Nosotros explicamos por qué no sacamos las retenciones. Si ellos (la oposición) tienen un proyecto mejor, pongámoslo a consideración. Por qué es beneficioso para Binner o Macri adelantar las elecciones y para nosotros no. Hay que retomar la iniciativa política, y gobernar y tomar decisiones sin que todo sea discutido”, dijo la fuente.
Lo cierto es que tras su jugada política, Kirchner siente en la intimidad que dejó mal parado a todo el arco opositor y ahora sólo espera ver cómo mueve sus fichas para decidir los pasos a seguir.
En la reunión que celebró anoche la nueva mesa de conducción del PJ bonaerense, la candidatura del patagónico se daba por hecho, aunque para el anuncio formal habrá que esperar hasta fin de mes.