En medio de la renovada pulseada con las entidades agropecuarias y a un año de haber firmada la polémica resolución de las retenciones móviles a las exportaciones de granos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a criticar a los ruralistas por haber rechazado el sistema de alícuotas que fijaba la resolución 125, al advertir que si en la actualidad existiera ese mecanismo los productores saldrían beneficiados.

“Cuántas discusiones nos hubiésemos ahorrado si se hubiese abordado” el debate del tema en forma “reflexiva”, insistió la mandataria, quien –acto seguido– cuestionó a quienes “se oponen por oponerse” aún en contra sus propios intereses.

En un discurso desde la residencia de Olivos horas antes del acto organizado en la provincia de Córdoba por la mesa de enlace, la jefa de Estado remarcó la “necesidad de debatir reflexivamente y despolitizar las discusiones y escuchar lo que se dice, no escuchar a ver quién lo dice”.

Cristina subrayó que si el Congreso no hubiese derogado las retenciones móviles, hoy “estarían aplicándose alícuotas inferiores a las actuales”.

Y enfatizó: “La enseñanza que nos tiene que dejar, después de tanta discusión y enfrentamiento, es la necesidad de debatir reflexivamente y despolitizar. Escuchar lo que se dice, y no quien lo dice para oponerse, sino que es lo que propone sin importar si es peronista, radical o marxista”.

La mandataria profundizó la línea dura del discurso contra las entidades rurales que retomó el miércoles cuando se quejó de los insistentes reclamos del campo por la eliminación de las retenciones.

“Hay algunos que tienen tanto y siguen demandando. Yo puedo aguantar, pero los que más necesitan no. Y a algún sector parece que nada le alcanza y (eso que) todos los días le damos medidas nuevas. Se trata de dos Argentinas”, disparó entonces la Presidenta. Ayer repitió el tono de embestida y reproche: “Vean ustedes las consecuencias de oponerse por oponerse, no ya a lo desconocido sino también oponerse a cosas convenientes”.