La dirigencia rural reforzó ayer sus exigencias para la eliminación de las retenciones a la soja y planteó el fracaso de las políticas agropecuarias del kircherismo, haciendo foco en el desempeño del polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. No obstante, insistieron en su voluntad de mantener el diálogo con el oficialismo, que debería retomarse el martes, pero varios ruralistas dudaban que se concrete por la reacción furiosa de Néstor Kirchner a la masividad del acto.
Mientras en más de 30 localidades del interior, decenas de productores se apostaron al costado de las rutas para conmemorar el año de la lucha rural y reforzar las demandas por soluciones a la ganadería, la lechería, el trigo y la baja de retenciones, la mesa de enlace agropecuaria nacional presentó desde la ciudad de Córdoba sus lineamientos políticos, que incluyen la eliminación de los derechos de exportación y cambios profundos en las políticas sectoriales.
“El Gobierno no quiere modificar las retenciones para manejar discrecionalmente la caja desde la chequera de la Casa Rosada”, lanzó el presidente de Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi, quien fue uno de los cuatro oradores del acto cordobés, donde se congregaron unas 2.500 personas, entre dirigentes, productores y referentes políticos de la oposición.
Si bien los ruralistas ratificaron su intención de mantener el diálogo con el Gobierno, y concurrir el martes al programado encuentro en el Ministerio de Producción, advirtieron que las protestas se agudizarán si las respuestas a sus problemas siguen sin aparecer.
El presidente de Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati, utilizó parte de su discurso para cuestionar las críticas hacia el agro que hizo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Los productores agropecuarios no son los ricos insaciables que pinta en sus discursos”, aseguró. Le pidió a la jefa de Estado “que recorra el país por tierra, no en helicóptero, para apreciar la tierra agrietada y las vacas muriéndose de sed”. Para Biolcati, “pensar distinto es una culpa que no perdonan en esta gestión”.
Sobre las acusaciones acerca de los verdaderos fines de la mesa de enlace, Buzzi aclaró: “Nadie apuesta al helicóptero”, en alusión a una salida anticipada del Gobierno como sucedió en 2001 con Fernando de la Rúa. “No somos golpistas ni destituyentes”.
El titular de FAA, además, cargó directamente contra Moreno, al denunciar “el fracaso de sus medidas de presión” y sostuvo que ni esas maniobras ni las retenciones sirvieron para desacoplar las alzas de los alimentos internos con los del resto del mundo.
Por su parte, el presidente de Confederaciones Rurales (CRA), arengó a los diputados nacionales. Subrayó: “La semana que viene, señores diputados, estamos con ustedes en el Congreso. Vamos por las leyes que el país necesita”, subrayó.
Llambías consideró que en el oficialismo “hay miedo al crecimiento de la actividad agropecuaria porque un país que pogresa va a sacar a todos los mediocres”.
Antes y después del acto en Córdoba, donde se presentaron los lineamientos para el desarrollo sectorial, hubo concentraciones en distintos puntos del país. En las entrerrianas Gualeguaychú y Paraná; en las santafesinas de Rosario, Armstrong y Firmat; en la cordobesa de Río Cuarto, y las bonaerenses de Pergamino; Balcarce y Trenque Lauquen, entre otras, las manifestaciones duraron más de 10 horas y contaron con la participación de comerciantes e industriales también afectados por la crisis rural.