El amor gaucho que se prometieron Cristina y los dirigentes del campo esta semana tiene fecha de vencimiento. El regocijo oficial por la firma de los acuerdos por trigo, leche, ganadería y economías regionales esconde una preocupación: ¿Qué son capaces de hacer los popes de la Mesa de Enlace para bajar las retenciones a la exportación de soja? Desde el Gobierno repiten una y otra vez que no se tocan. Esa postura tiene una explicación: la producción del yuyito para la campaña 2008/09 dejará más de 5.000 millones de dólares en las arcas del Estado. Con el billete verde a 3,64 como figura hoy en las pizarras son 18.200 millones de pesos, equivalente a más del 20 por ciento de la caja de la Anses.

Según estimaciones de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, en la temporada entrante se cosecharán 41,7 millones de toneladas de soja. Un 9,4 por ciento menos que la anterior. La seca y las plagas fueron dañinas.

Para calcular el dinero que ingresará al fisco por el pago del derecho a exportación se tomó el valor de cierre de la tonelada de ayer publicada por la Bolsa de Cereales: 217 dólares. Pero a esa cifra hay que sumarle 116,84 dólares más porque en las planillas oficiales ya están descontadas las retenciones, hoy en 35 por ciento. El valor total por tonelada llega a 333,84 dólares.

En el hipotético escenario que los precios se mantengan estables, que la crisis financiera internacional no sucumba la producción agropecuaria en el corto plazo, que los Kirchner no resuelven estatizar el comercio de granos y que otra sequía no transforme en tierra marrón la tierra negra, toda la cadena de producción de soja levantaría del suelo 13.921.128.000 de dólares, se quedaría 9.048.733.200 y entregaría 4.872.394.800. Vale recordar que esta es una estimación sobre datos oficiales, en el mercado a futuro las variaciones de precios son moneda corriente.

En los jardines de la Quinta de Olivos (antes se estilaba “pasillos de Balcarce 50”) creen que la Mesa de Enlace va a ir más allá del trigo, leche, ganadería y economías regionales. No se equivocan. “Se habló de las retenciones. Se habló de la soja y la Presidenta fue clara. Ella dijo que por una cuestión fiscal era imposible tocar el tema de la soja. Nosotros le dijimos que iríamos al Congreso Nacional a presentar un proyecto en este sentido (algo que ya pactaron con la oposición la semana pasada). Ella valoró que lo hagamos en el Congreso”, dijo el titular de Confederaciones Rurales Argentinas, Mario Llambías, al evaluar los resultados de la sorpresiva reunión con la Presidenta en el Ministerio de Producción.

El 10 de marzo próximo se cumple un año de la publicación en el Boletín Oficial de la Resolución 125, modificada días más tarde y finiquitada en el Senado de la Nación con el “no positivo” de Julio Cobos. El domingo, ante la atenta mirada de los legisladores nacionales, Cristina dijo que si hoy estuviera vigente esa norma las alícuotas de los derechos de exportación serían inferiores. Lo que quiere el campo, y lo que no le conviene al Gobierno.