Las lluvias volvieron a regar gran parte de la pampa húmeda y todas las miradas se posaron, definitivamente, sobre ella. Y no es para menos: si bien la sequía le propinó un duro revés, hoy por hoy la soja es el único cultivo que a esta altura de la campaña mejor puede capitalizar el golpe de agua.
En concreto, las últimas precipitaciones sirvieron para frenar una caída mayor de la producción. En un reciente informe, Gustavo López, de la consultora Agritrend, proyectó en 41 millones de toneladas la cosecha de la oleaginosa, siete millones por debajo del ciclo pasado. Zona por zona, técnicos relataron a LA NACION cómo ha quedado parado el cultivo tras las últimas precipitaciones. Desde Venado Tuerto, Cristina Palacio señaló: "La soja de primera se vio afectada durante toda la floración y gran parte del llenado. Se está recuperando luego de las últimas lluvias. La soja de segunda, en cambio, se vio afectada en los primeros estadios vegetativos y luego de la floración; mejoró con las lluvias".
Según la técnica, toda esa zona ha sufrido la falta de precipitaciones durante un largo tiempo, excepto la región de Teodelina, Villa Cañás, Santa Isabel y María Teresa. Allí el cultivo se encuentra "en un muy buen estado", con rindes potenciales de 4000/4500 kilos por hectárea en soja de primera. "El resto de la zona sur de Santa Fe ha sufrido el estrés, incluyendo Venado Tuerto, Maggiolo hasta Canals (Córdoba) por la ruta 8, y Amenábar y Rufino por la 33", expresó.
En Cañada de Gómez y Armstrong, los rindes podrían ubicarse por encima de los 2800 kilos, mientras que en Casilda y alrededores hasta Arequito los rendimientos serían menores. Así lo proyecta Eduardo Anchubidart, especialista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
En la provincia de Buenos Aires, en Rojas Santiago del Solar estimó que hoy la oleaginosa de primera podría tener un 30% menos de rinde. Según Anchubidart, en San Pedro, San Nicolás, Ramallo, Zárate, San Antonio de Areco hasta el límite con Pergamino las sojas están "muy malas, con rindes que serán muy pobres". La situación mejora de Pergamino a Colón. Desde Chacabuco, Juan Pablo Arabetti, de Asociados Don Mario, comentó que hay plantas con menor crecimiento y estructura de plantas. "Seguimos lejos de que la situación se normalice", precisó.
Gustavo Duarte, consultor, trazó el siguiente panorama para el oeste bonaerense. "Las sojas de primera, que en su mayoría están en R5.5, ya tienen jugado gran parte del rinde donde se verá una fuerte caída (de 25 a 35%), asociado a caídas en el número de granos y, fundamentalmente, al peso de los mismos. Los rendimientos van a estar más sobre la banda de los 1500 a los 2800 kilos por hectárea y dependerá de cuándo llegue la lluvia y la magnitud de la misma", sostuvo Duarte. En el Sur, en Tres Arroyos, Guillermo Pailhé destacó que tanto las sojas de primera como de segunda han respondido bien a las lluvias. En la zona hubo entre 40 y 80 mm. En las de primera hay cultivos reponiendo hojas y flores.
En Córdoba, en Monte Buey, los perfiles del suelo se están reponiendo de humedad, pero todavía hay zonas que no recibieron ninguna lluvia importante. "Para el caso donde las lluvias ocurrieron desde fines de enero estimo que la pérdida respecto de años normales puede estar en el orden del 30%; 1000 kilos por debajo del promedio", dijo Jorge Romagnoli. "En relación a la soja de segunda, de continuar las lluvias se podrían esperar alrededor de 2500 kilos", añadió. Para Anchubidart, en Marcos Juárez y el departamento Unión podría esperarse más de 30 quintales por hectárea. En tanto, en el centro norte los rindes rondarían los 27/28 quintales. "Hay muy buenos cultivos hacia Sampacho y San Luis", acotó Anchubidart.
Otras voces coinciden que en el sur cordobés y hacia San Luis la situación de la soja es buena. Lo ratifica Gustavo Martini, asesor del CREA Carnerillo. "Si bien la fecha media de siembra se retrasó entre 15 y 30 días, desde fin de Noviembre hasta hoy los registros se normalizaron", subrayó el técnico. Allí, la soja de primera está finalizando el período crítico. "Es de esperar que no bajen de 2800/3000 kilos, con lotes de hasta 4000 kg/ha en función de la tecnología utilizada", indicó Martini.