Enero fue otro mes decepcionante en la mayor parte de las zonas agrícolas del país, las lluvias tan deseadas escasearon en general y en algunos casos como en el centro-sur de la región pampeana fueron extremadamente pobres agravando la situación de sequía casi generalizada, la provincia de Córdoba tuvo un mejor comportamiento,
más regular hacia el centro-oeste que hacia el este donde la mejora fue recién al final del mes y a comienzos de Febrero. Lo mismo sucedió en sectores puntuales de Santa Fe y en el sudeste de Entre Ríos. El norte de Buenos Aires recibió algún alivio en los últimos días.

Todo esto se verá reflejado seguramente en importantes mermas en el rendimiento de los cultivos de cosecha gruesa, como el maíz y el girasol, a pesar de que este último tiene una mejor tolerancia a la sequía y un exceso de lluvias de aquí en adelante puede perjudicarlo.

La situación continuaba siendo dramática en la provincia de La Pampa aún en los últimos días. En muchas zonas de la región pampeana muchos cultivos de maíz se consideran perdidos para cosecha y se destinan al picado o rollos para forraje o pastoreo directo. En cambio los maíces de Córdoba, especialmente hacia el oeste presentaban buen estado. Los maíces de segunda evolucionaban aceptablemente. En la zona núcleo la situación actual mejora de sur a norte. La soja es la que tiene mayores posibilidades de recuperarse, especialmente la soja de segunda, ya que en algunas de primera los datos se consideran irreversibles, aunque la situación es muy irregular por la disparidad de las lluvias.

En cuanto la oferta forrajera, en las zonas de sequía seguirá siendo regular a mala a fines de Enero, con los aportes de lluvia de estos últimos días se espera una recuperación en todo el nordeste de la región pampeana. La mala situación forrajera crecía en gravedad hacia el sur de la región pampeana y particularmente mala en el sudeste. En zonas de Córdoba y San Luis la situación era mejor.

El comienzo de febrero ha interrumpido el marcado déficit pluvial que se sostuvo a lo largo de casi dos meses. El siguiente mapa resume el acumulado de lluvias hasta las 9 hs del 11 de febrero.

Desde el este de CB hacia el sudeste entrerriano, la oferta de agua ha tenido como piso los 100 milímetros. Algunas tormentas con tiempo severo se observaron en la zona de influencia de Rosario. Las satisfactorias lluvias se desplazaron por gran parte de SF y el oeste entrerriano hacia el NEA, donde nuevamente el máximo se ubicó sobre zonas no agrícolas. A pesar de ello, en esta ocasión las precipitaciones sobre la zona sojera de Chaco fueron adecuadas.

En la distribución de precipitaciones que muestra el mapa, claramente se aprecia cómo las lluvias decaen al ingresar a territorio de LP y BA. Los partidos costeros del sudeste y el este bonaerense recibieron lluvias mas destacadas que el interior de la provincia, donde la disparidad de los registros ha sido la característica predominante en estos primeros días de febrero.

Los acumulados de lluvia que generan el máximo en la provincia de SF, constituyen la medida pluvial que era necesaria para encaminar a la zona hacia una reversión de la sequía. La provincia de CB con mucho mejor nivel de reserva no demandaba este nivel de precipitaciones y mantiene un buen nivel de reserva. Al mismo tiempo, la mayor parte de BA y LP tenían requerimientos hídricos similares a los de SF y ER, al no ser satisfechos, se sostiene el estado de sequía ligeramente mejorado en sectores dispersos que han logrado sumar hasta 70 milímetros.

A gran escala pude decirse que la sequía ha retrocedido significativamente en Chaco,
SF, ER y el extremo norte de BA, sosteniéndose en LP y al sur del Salado bonaerense.
En esta última región se aprecian mejoras superficiales seguramente aprovechables por las pasturas y los cultivos de segunda implantación, sin embargo el perfil de suelo quedo lejos de recomponerse