“No podemos pedirle al Gobierno que haga llover pero podemos pedirle que brinde las condiciones para que el negocio agropecuario sea razonablemente previsible al menos en lo que hace a los mercados , y a la posibilidad de acceder a ellos”, aseguró Ricardo Osella, integrante de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ) a
“Pedimos que no manoseen los mercados para quedarse con la diferencia, favorecer a algunos y perjudicar a los productores. Eso es lo mínimo que uno debe pretender”.
Osella remarcó que “nosotros no queremos que el Gobierno nos garantice la rentabilidad sino que nos garantice reglas claras para tomar nuestras decisiones empresarias y correr nuestros riesgos. Si ganamos, que es lícito, (queremos) quedarnos con esa ganancia y pagar los impuestos que corresponda”.
También señaló que “los productores hubiéramos podido soportar un año malo si nos hubieran dejado aprovechar los buenos. Pero durante los buenos nos han perjudicado con el único objetivo de hacernos daño y ahora que vienen los malos, con sequía y baja de los mercados, estamos endeudados”.
El dirigente agropecuario dijo entender, “a los que dicen que estamos en condiciones de exigirle al Gobierno que nos dé porque cuando pudimos ganar por condiciones naturales se quedaron con lo nuestro. Ahora podemos pedir nosotros, lo entiendo, pero no creo que deba ser así”.
Con relación a la ayuda que se está otorgando desde el Estado consideró que “hay distintos tipos de ayuda. En lugar de distribuir forrajes, en forma directa solamente a los amigos, lo que hace falta es poder acceder a un financiamiento especial, pero para todos y de acuerdo a la cantidad de hacienda que se tiene. La información y los datos para hacerlo están. Y la lógica es que se haga a través de los gobiernos provinciales y sus ministerios y no de forma directa a través del Secretario de Comercio Interior, no tiene ningún tipo de lógica”.
De acuerdo a Osella “la ayuda del Estado puede venir por distintas vías : por lo aportes no reintegrables destinados a un determinado fin; puede venir a través de un préstamo con tasas razonables - las tasas del mundo 5 o 6 % anual - con plazos extendidos y con períodos de gracia importantes. Con eso debería ser suficiente, pero si el Gobierno se quedó con nuestro dinero que ahora nos ayude en serio y que no tengamos que devolver el dinero”, concluyó.