Los bancos y las entidades financieras cuentan con recursos para financiar el campo. Este no es el problema, sino que los bancos no prestan a largo plazo y no pueden dar dinero más allá de 6 meses o un año por una cuestión de "calce financiero", en la óptica de los productores.
El calce financiero es una suerte de equilibrio de los bancos para evitar desajustes entre sus activos (dinero en su haber o cuentas a cobrar) y sus pasivos (pago a sus clientes por cuentas).
Si los bancos no tienen posibilidad de lograr el equilibrio va a ser difícil que otorguen créditos. La otra opción es que los bancos presten dinero, pero con un retorno a corto plazo. Es como si uno presta plata a un asalariado y exige que se devuelva en 24 horas, antes de fin de mes. Por lo menos habría que esperar a cobrar el salario.
Sin embargo, el productor requiere de por lo menos una refinanciación a 3 años. Y esta es la parte en que hay problemas si los bancos no tienen para calzar sus finanzas.
La salida es que el Gobierno ofrezca algún tipo de seguridad a los bancos para que estos, con la posibilidad de calzar su balanza, puedan prestar dinero a largo plazo.
REUNIÓN. Ayer se debió realizar una reunión previa de los técnicos y productores para elaborar el informe que se presentará al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), mañana. El documento apunta a la incidencia de la sequía en la producción.
Este primer dato servirá de base para proyectar el impacto económico y las posibles salidas al problema financiero.
En este sentido, los productores aguardan una definición del Gobierno para los próximos días, atendiendo a que en febrero arranca la cosecha de la soja. En un principio se habló de una necesidad de 500 millones de dólares para financiar la zafra sojera. Además, se advierte de una pérdida de 750 millones de dólares como mínimo por la sequía.
PÉRDIDA ACUMULADA LLEGA A 300 US$/HA
Las pérdidas acumuladas de los productores ascienden, hasta este momento, a 300 dólares por hectárea, según informó el economista Manuel Ferreira. El experto participó en la reunión entre productores, técnicos y gerentes de empresas en colonia Yguazú (Alto Paraná) para unificar criterios sobre el impacto de la sequía en la producción. Ferreira indicó que los perjuicios no son solo de la soja, sino también se arrastran malas cosechas de cultivos tales como maíz zafriña, girasol y trigo 2008. El monto es solo en costos directos. Habrá que ver cómo se comporta la soja pendiente, sostuvo. "Este monto elevado a números generales muestra un poco el impacto nacional que tiene", sostuvo. En tanto, para Luis Cubilla, especialista nominado por la Unión de Gremios de la Producción para el relevamiento de datos, los rindes agrícolas rondan 800 kilos por hectárea. No descartó alguna recuperación de la producción. Si bien lo perdido, perdido está, se podría pensar en un 15% de recuperación. La siembra se divide en precoz, media y tardía. La primera es la más afectada.