El mercado no deja de recibir golpes. Y lo paradójico es que la mayor
parte vienen desde adentro de nuestro país.
Al golpe asestado a todo el sector de la producción agrario como consecuencia
de la aplicación de retenciones, se le suma uno que trae cola. Y por cierto muy
larga.
Nos referimos al problema de los insumos dolarizados. Según un reciente informe de ACTA (Cámara de Tecnología Agropecuaria) durante el primer cuatrimestre de este año se ha registrado una baja de casi 100 % en la importación de fertilizantes y de cerca de 76% en la de agroquímicos.
Como se comprenderá el tema no es menor. La amenaza que se cierne sobre la producción y sobre la productividad en el sector más competitivo de la economía argentina está dejando de serlo para pasar a convertirse en una realidad que mostrará una caída violenta en la producción, quedando más expuesto a qué pueda suceder con las condiciones climáticas.
Lógicamente los productores no cancelan sus deudas por insumos agropecuarios, dada la incertidumbre general, que frena cualquier posible acuerdo que pueda llegar a concretarse entre las partes interesadas. En tal contexto, tampoco venden, sino que comercializan nada más que lo necesario para "ir tirando".
A este fenómeno tan propio de este año, algo que no se veía desde hace muchos años(aunque en rigor, nunca de forma tan grave), contribuye la difusión del silo bolsa que permite al productor una retención a bajo costo. En buena hora llegó este producto ciertamente creativo que se constituye en la herramienta más eficaz para la comercialización en un cuadro macroeconómico tan disparatado.
El caso de la soja es más que representativo. Según estimaciones privadas alrededor de 8,5 millones de toneladas están acopiadas mediante este sistema a campo.
Este sistema de almacenaje está causando una verdadera revolución que brinda al productor una herramienta de comercialización invalorable.
Precios
Todavía puede decirse que los últimos precios alcanzados en el mercado local de la soja conllevan el margen de retenciones antiguo, esto es el de 13,5% (el nuevo es de 23,5%). Ello explica por qué el precio interno es superior al que correspondería si se aplicara el nuevo margen de retención.
En tal caso, el precio actual es bueno dada las condiciones imperantes. En vista de ello si existe la posibilidad de invertir en algo que todavía no se ha alineado con el valor del dólar, es conveniente vender la soja, aunque sea en parte.
Pero los golpes no terminan acá.
Hay otro que no se podía imaginar pocos meses atrás. Básicamente por efecto de la tremenda devaluación sufrida por parte de nuestra moneda, el precio del gas oil no hace otra cosa que subir. Y para peor falta en muchas partes.
Claro que algo a favor se presenta. Se trata del clima en EE.UU. que está demorando las siembras. Mientras que el año pasado ya había sembrado el 88% hoy apenas se ha llegado al 70% de lo planeado para maíz.
Para soja ocurre algo semejante. Apenas se logró sembrar hasta ahora el 30% contra el 55% implantado en la misma fecha del año pasado.
Si bien este tema del clima por ahora no es grave está prendiendo una luz sobre una posibilidad de afianzamiento en los precios internacionales..
En tanto aquí el mercado se mueve en permanente tironeo por las cambiantes condiciones provenientes del Gobierno que acusa a los exportadores de retener y no liquidar divisas.
Desgraciadamente, los golpes provenientes de afuera, básicamente por subsidios, que recibe el sector más eficiente en términos internacionales son poca cosa delante de los que está acusando desde nuestro país. Así las cosas, hoy es más importante mirar a lo que sucede adentro a lo que pasa afuera.
El mercado de hoy
Tras celebrarse hoy el Memorial Day "Día de los Caídos" en los Estados Unidos, los mercados no se desarrollaron a lo largo de la jornada.
La actividad de los mismos se reanudará normalmente el día de mañana.
Valor del dólar
Según fuentes del mercado, la reciente caída del valor del dólar estadounidense en el mercado internacional de divisas favorecería las exportaciones de granos y ganado desde ese país.
Pero lo interesante de esto es que si el dólar baja la contrapartida está
en que las demás monedas suben y ello hace que los países extranjeros puedan
importar más.
La aparente recuperación en las economías extranjeras seguiría si se incrementa la demanda de alimentos estadounidenses y de otros oferentes del mundo.
La recolección en Argentina.
Ella se ve amenazada frente a las nuevas condiciones climáticas. Todavía se aprecian vastas extensiones sin levantar la soja, lo que demorará la siembra del trigo.