En el resto las lluvias abundantes que se presentaron a fines de Noviembre, luego de intensa sequía y calor no se volvieron a presentar en Diciembre.
A lo largo del mes, hubo un fuerte deterioro de la humedad del suelo especialmente en el este de la región, justamente donde los maíces se habían sembrado más temprano y estaban en sus máximas necesidades de agua. Esto último sucedió en el norte y este de Santa Fe y Entre Ríos donde muchos cultivos se consideran perdidos para cosecha y se destinan al picado o rollos para forraje o pastoreo directo. En cambio los maíces de Córdoba, especialmente hacia el oeste presentan buen estado y aún en su mayoría no habían llegado a la época de máximos requerimientos. Lo mismo sucedía en el noroeste de Buenos Aires y en La Pampa, en esta última se habían sembrado maíces de segunda que se encontraban en buen estado de implantación. En el resto del norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe aunque las condiciones no son óptimas los cultivos aún se defienden por haber sido sembrados más tarde en su mayoría y no haber llegado aún a la floración pero la necesidad de lluvias en los próximos días es perentoria.
En cuanto a la soja en el norte de Santa Fe, la soja de primera avanzaba con dificultad con crecimiento muy lento y la de segunda, no se podía sembrar, mientras que en el sur de la provincia con mucha variabilidad, arrancaban muy lentas algo mejor y las tempranas comenzaban a florecer con poca altura y muchas plagas asociadas al ambiente seco, por lo que se debían realizarse controles y en algunos casos resiembras. En el centro y norte de Buenos Aires, la soja de primera comenzaba a florecer con poca altura, y la de segunda se había sembrado poco, mientras que más hacia el sur de la provincia, la soja de primera evolucionaba bien y se habían hecho siembras de soja de segunda sobre cebada. En Entre Ríos, la soja de primera no había podido completar la siembra y lo implantado se encontraba regular. La de segunda casi sin sembrar, había nacido mal y mucha se perdió. En Córdoba mientras la soja de primera evolucionaba bien en etapa vegetativa, se estaba terminando de sembrar la soja de segunda. En La Pampa evolucionaba adecuadamente, pero con mucha presencia y ataques de plagas por el tiempo seco que tuvieron que ser controladas mediante insecticidas.
Con respecto al girasol en el norte de Santa Fe fue afectado por las altas temperaturas y falta de lluvias y se mostraba en estado regular a malo, continuando la cosecha con escasos rendimientos. En Entre Ríos con poca altura ya se desarrollaba desde botón floral a floración y con los últimos lotes sembrados, con pocos nacimientos y en estrés hídrico. En el norte y centro de Buenos Aires se encontraba en buenas condiciones, en etapa de botón floral, mientras que en el sudoeste de la provincia con menor superficie que la prevista presentaba en muchos casos lotes con malos nacimientos. En La Pampa, en el sector norte, se estaba recuperando y se veía con mayor altura en botón floral.
En cuanto a la cosecha de trigo, como se esperaba resultó de regular a mala con rendimientos inferiores a los esperados en el sur de Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos. La cosecha continuaba en el sudeste bonaerense con rendimientos irregulares.
En cuanto la oferta forrajera, en las zonas de sequía seguía siendo regular. En general en la mayor parte de la región oriental era escasa y se sustentaba en la alfalfa. En el norte y centro de Buenos Aires se completaba con algunos rollos de avena y en Entre Ríos se consumían también los maíces deteriorados. En Córdoba se basaba en alfalfas viejas pues la implantación de las nuevas habría fallado por la sequía del otoño. La mejor oferta naturalmente se observaba en el núcleo privilegiado de mayores reservas de agua en el suelo del sudoeste de Córdoba, San Luis y de otras zonas del oeste de la región pampeana.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com
- Si desea obtener mas informacion sobre clima, haga click AQUI