Le toca comunicar que la crisis internacional se hace notar en menores ingresos por los impuestos a la exportación. Y que la desaceleración del consumo es evidente en el IVA. Jorge Vaconcelos, economista jefe del Ieral, hizo un relevamiento de las cifras que difundirá esta semana.
Impuestos, como Ganancias y las Contribuciones a la Seguridad Social, no han sufrido en noviembre. Sin embargo, se debe prestar atención a lo que ocurra con el IVA y las retenciones.
En octubre, la recaudación del IVA aumentó 24,4% respecto de octubre de 2007. Pero en noviembre el salto sería de 20%.
Un componente clave en esa desaceleración es la recaudación del IVA Aduana, que pagan las importaciones: se observa una caída muy pronunciada en las importaciones de noviembre en comparación con los meses anteriores. A la trayectoria del IVA convergen, con el tiempo, el resto de los tributos, lo cual es una señal preocupante de cara a 2009. Si el gasto crece al ritmo actual, será difícil lograr un superávit primario de 3% del PBI.
Esto, a pesar de que el Gobierno dispondrá en 2009 de $13.500 millones adicionales, por el traspaso del flujo de fondos que antes iba a las AFJP.
En retenciones a las exportaciones, de mantenerse los precios actuales de las materias primas y con un dólar a $3,40, se estima una brutal disminución de los $ 36.500 millones a 12 o 13.000 millones en 2009.
En el caso del petróleo, el Estado recibe todo lo que supere US$ 47 por barril. En julio, cuando rozó US$ 150, el fisco cosechó casi US$ 100 por cada barril que se exportaba. Con el derrumbe del valor internacional, ahora percibe US$ 10 por barril.
Los datos de la recaudación de noviembre anticipan la tendencia de 2009 en materia fiscal. ¿Qué nos espera si, como se teme, esos números se desinflan?