La semana pasada, la manifestación contra la Estatización de las AFJP apenas llegó a reunir 10.000 personas en la Plaza del Congreso, pese a que hablaron figuras emblemáticas como Alfredo De Angeli y el Rabino Bergman.
Lo limitado de la concurrencia se puede explicar porque
> no hay una conducción, tal
> porque la gente no siente que el dinero de las AFJP sea propio, y
> porque la movilización no tuvo el acompañamiento de las canales de televisión, que multiplican las adhesiones cuando se enfocan.
También, el fracaso -el pasado domingo 9/11- de la movilización en protesta por la inseguridad frente a la residencia presidencial de Olivos, que sólo reunió medio millar de personas, cuando 2 semanas antes, sólo en San Isidro se reunieron casi 20.000.
La no-existencia de un referente opositor carismático puede explicar ese comportamiento errático.
Pero ello no impide que hoy, apenas 1 de cada 4 argentinos apoye al Gobierno.
Y 1 de cada 4 se encuentraindeciso.
Además, 2 de cada 4 opina en contra de los Kirchner.
Y la Presidente debió suspender la visita que iba a realizar a la ciudad bonaerense Bahía Blanca ante el anuncio de una protesta ruralista, aún cuando los del campo también carecen ya de una conducción efectiva, dada la crisis que vive la mencionada Comisión de Enlace.
En ese contexto, el precio del dólar y el Merval, aparecen como los factores que puede amenazar el proyecto de los Kirchner, según los Kirchner.
Es una percepción equivocada: la tasa de desempleo es la que definirá el humor social, y ese sentimiento es lo que mueve o no al dólar.
Pero Kirchner hace sus propias cuentas. El 23/10, por la mañana, al día siguiente del envío del proyecto de estatización al Congreso, 3 cada 4 diputados lo apoyaban.
Ese día, los canales de cable de noticias, informaban que el Merval tenía una caída del 17% lo que titulaban día negro. Esa noche, el oficialismo había perdido el quórum propio, es decir ya no tenía la mitad de los diputados y tuvo que salir a negociar sus votos con bloque SI, de Eduardo Macaluse, y el socialismo de Hermes Binner, para 15 días después obtener la media sanción de Diputados con 162 votos afirmativos contra 75 negativos.
Entonces Kirchner lanzó su control de los mercados y, en particular, del dólar, porque dice que los políticos consideran que es la señal de éxito o fracaso del proyecto oficial. Además, porque es parte de la estrategia antiinflacionaria.
Desde el jueves 30/10, el único objetivo obsesivo y excluyente del oficialismo ha sido mantener por cualquier medio bajo control el dólar, como 2da. prioridad levantar el índice Merval y también subir los bonos de la deuda soberana.
Cualquiera que conozca los mercados sabe que eso no se puede mantener en el tiempo. Los agentes económicos permiten que los días transcurran mientras le quitan al Banco Central más dólares a precio bajo, subsidiado, sin necesidad de tironeo.
Esto fue evidente en la 1ra. semana de noviembre y lo seguirá siendo durante el resto del mes, hasta que se sancione la ley de Sistema Integrado Previsional Argentino.
El secretario de Comercio (Guillermo Moreno), con su estilo y metodología es quien está cargo de las acciones fácticas para impedir que el dólar suba, habiendo desplazado de hecho al presidente del Banco Central, como en otro momento lo hizo con los ministros de economía (Martín Lousteau, primero, y Carlos Fernández hoy) y el Jefe de Gabinete (Alberto Fernández y su sucesor Sergio Massa).
Pero eso no indica nada sólido. Solamente provoca una gran apertura de brecha entre el dólar oficial y el paralelo. Lo importante es qué paridad tomará la economía porque ahí es donde se disputa esa pelea. Pero los diputados y senadores creen que la cotización bajista de estos días supone la solución de los problemas.
En la Argentina 2008 nada luce más desinformado que un legislador de la Nación.
En cuanto al Gobierno, exhibe a Moreno como el Nº2 bre en el poder real detrás de Néstor quedado relegada.
Que la inflación siga manipulada, que en lo que va del año los subsidios hayan aumentado 89% y que en octubre la velocidad de aumento del gasto otra vez fue superior a los ingresos, no son problemas relevantes para el oficialismo. Sólo se trata de evitar que en los medios se formalice un precio de dólar paralelo.
Pero eso no implica que el oficialismo haya resuelto sus conflictos.
La situación social se deteriora velozmente y las más de 10.000 suspensiones en los trabajadores formales de grandes empresas son decisivas aunque los Kirchner no le presten importancia.
Hay decenas de miles de despidos en el mercado informal y cada mes caen 100.000 personas bajo el nivel de pobreza.
El humor social lo determinará esa situación, que Kirchner y Moreno subestiman.
En tanto, el vicepresidente (Julio Cobos), quien queda formalmente a cargo de la Presidencia al viajar Cristina a USA y el Magreb, sigue en una posición crítica y anunciando que apoyará listas propias en las elecciones del año próximo y lanzando su lema "Con vos, con todos, con Cobos".
Sin embargo, sus legisladores nacionales votaron todas las ultimas leyes a favor del Gobierno.
En USA, Cristina Kirchner seguramente volverá a criticar al neoliberalismo y destacará que la Argentina se anticipó en dar un rol más importante como actor en la economía.
No hablará del default. Cuestionará al FMI aunque le pedirá dinero sin auditoría previa.
El intento de avanzar en la Prorroga de la Emergencia Económica y la ley del Impuesto al Cheque, puede ser la última batalla legislativa 2008 de los Kirchner.
En los últimos meses, abierta o secretamente, varios gobernadores peronistas, Mario Das Neves (Chubut), Daniel Scioli (Buenos Aires), José Luis Gioja (San Juan), Juan Schiaretti (Córdoba), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Oscar Jorge (La Pampa), Juan Manuel Urtubey (Salta) y Luis Beder Herrera (La Rioja) exigieron a la Casa Rosada que hubiera un mayor reparto de lo recaudado por el impuesto al cheque.
También el gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner, hizo un planteo formal del tema. Después del apriete de Néstor Kirchner algunos comenzaron a cambiar de opinión.
Kirchner cree que tiene todo bajo control. Pero no está identificando el alud social que viene. A muchos le provoca vértigo de sólo imaginarlo.